miércoles, 28 de enero de 2009

El resumen de enero

Lo que hubo posteable en enero fue la nieve y la televisión.

Hubo nieve como hace mucho tiempo no se había visto por esos parajes. Nadie recordaba tanta nieve aquí. El primer lunes del anio resultó estar todo blanco, blanquísimo, y al contrario de lo que suele suceder, la nieve se quedó durante más de una semana. Al día 9. retornó todo a la normalidad, el mismo invierno frío y sin nieve, pero después de aquellos días cuasi siberianos, me siento toda survivor y me parece que a 0°C ya puedo prescindir de las orejeras y andar tan tranquila en bici, cosa que antes de la nieve era impensable.




Y el primer canal privado de TV que hubo en Alemania está festejando sus 25 anios -link en deutsch, sabrán perdonar-. Es tanto o más terrible que RCN y Caracol juntos, es el que se encarga de organizar los Big Brothers y los American Idols y demás realities puercos por aquí. Hubo un artículo haciendo referencia a los momentos cumbres del cuarto de siglo y gracias a Tu Tubo pude ver una degustación de los programas referidos.
Qué espanto. Estoy segurísima de que nada, nada de lo que alcancé a ver en Colombia le da a los talones en vergüenza ajena a algunas de las bellezas que alcancé a ver en el tal especial. Lo dicho: es mal universal. Yo andaba en el dilema existencial de si TV or not TV, si me compraba la exageración con pantalla plana o no: gracias, RTL, me resolviste el asunto.

Casi muere un blog

En lo que va de 2009 a este blog se le comieron la lengua los ratones. Sin razones especiales ni conscientes. Así no más.

Será por haber caído en cuenta tantísimas veces de estarle contando un post aquí escrito a mi hermano?

O por haberme acostumbrado a contarle a él las cosas que normalmente hubiera escrito aquí?

La visita me reconcilió con la figura paterna, dejó caer sobre mí la sensación de estar más vieja de lo que pensaba (viendo fotos de tanta gente desconocida, los que dejé de ver siendo bebés o los que han nacido entre tanto), me recordó que no ando con las raíces tan al aire como sentía y, según parece, también casi que acaba con este blog.

sábado, 10 de enero de 2009

Back

Por primera vez en un tiempo que ahora se me antoja larguísimo, dispongo de tiempo libre para mí sola.

Feliz Anio Nuevo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un día en cámara lenta

8:05
Espero refunfuniando el bus que ya lleva 11 minutos (!!!) de atraso.

8:09
Me encuentro un celular en el asiento de atrás del bus retrasado.

10:10
Llama mi jefa. "Vas a venir a la reunión o no?". El segundo miércoles que se me olvida la reunión de las 10.

14:15
Breve reunión de "feedback" después de un anio de labores y 8 semanas antes de la evaluación de rigor.
Jefa: -Necesitas ser más....
Yo: -......comunicativa.

14:25
Mi jefa me da una carta en la que se lee: Aumento de sueldo.

16:50
Hago el oso de mandar un email a una lista con una información que alguien (el autor de la información) envió a la misma lista a las 16:48.

17:30
El tipo buenón de pelo largo al que miro siempre de reojo cuando lo veo en alguna asamblea o en el comedor de la empresa -ni idea quién será ni en qué división trabaja- me saluda cuando nos encontramos a la salida del edificio.

18:05 - 18:20
Por fin encuentro una oportunidad de mirar gente pasar. Estoy en una estación de metro bastante transitada en donde está la oficina de remesas. Hoy la oficina atiende a ritmo de tortuga y mientras los dos africanos al frente mío en la fila siguen exasperándose, yo miro los adolescentes descriteriados, las viejitas en sus abrigos de pieles, las mamás con ninios, los grupos de amigas, las parejas.

19:00
Paso por un momento de transparencia en el supermercado. La cajera recoge las cosas que puse sobre la banda, las pone detrás de ella y comienza a registrar las cosas del siguiente cliente.

19:25
No me repongo de la sorpresa de leer un email de alguien absolutamente inesperado. Aunque cariniosa y respetuosa, me desconcierta que esta persona me trate de usted después de tantísimos anios y tanta agua bajo los puentes. Le respondo tuteándola.

jueves, 27 de noviembre de 2008

De cómo volverse el alma de la fiesta

Para decepción de la clientela de este blog que me conoce de antes, este post no va de ponerse la seniora borrachera y salir a departir con todos en la fiesta (y no porque no haya anécdotas que contar, sino porque el asunto con todo lo cotidiano que llegó a ser, hoy simplemente ya no lo es y se convirtió en eso, en anécdota).

Jódase una mano y véndesela (o bueno, si tiene tripas para la actuación, obvie el primer paso). Absolutamente todo el mundo se detendrá a verlo y no dejarán de preguntarle qué fue lo que hizo. No deje de responder con estoicismo -"Alt werden", porque ya es la tercera vez en el anio que organiza el performance de la venda. Para rematar, váyase a jugar bolos con sus companieros y haga hasta monionas con la izquierda.

martes, 25 de noviembre de 2008

Legado turco xviii

A Estambul tengo que ir ya.

Después de Estambul de Pamuk, ir a pasear al Bósforo se vuelve un muss en esta vida. Y habérsele escurrido a Irfat, estambulí de ensuenio, dispuesto a tenderse en bandeja de plata a la menor senial (y había bastante de dónde, snif) y no haber sido capaz de moverme los dos milímetros necesarios para hacerlo, se torna triplemente imperdonable.

Yo quisiera poder acercarme así a mis ciudades.

Ataque de las pequeñas cosas

Tengo mi rincón de mamertez que tiene el desagravante tonto de que fue en mi tierna infancia, porque aquí a los que se podía acusar de mamertos era a mis padres. -A quienes al menos se les abona que no me pusieran a vender "Tribuna Roja" en los barrios deprimidos de la ciudad a mis tiernos tres anios, como si hicieran los entusiastas padres de otros contemporáneos. Así que sí, me dejo atacar de las pequeñas cosas que me acechan detrás de la puerta,
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.


Ese lastre que algunos siempre llevamos con nosotros y que incluye diarios, cartas de las amigas, de loe exnovios, fotos y notas de los que alguna vez fueran nuestros amigos y casi nuestra única familia, a veces los últimos rastros de una pista que perdimos seguramente para siempre, postales -me gusta comprar postales de los sitios que visito-, mapas de ciudades, souvenires de viajes -por ejemplo tickets de transporte público de París y de Bangkok, la tarjeta del hostal en donde me quedé, un papelito con mi nombre escrito en árabe y en hebreo...

Desde que me mudé con J. quedaron todas como almas en pena en una caja en el depósito. La caja permaneció cerrada en la sala de Düsseldorf, hasta la semana pasada en que decidí abrirla para sacar su contenido y organizarlo por fin. Después del ataque silencioso, casi inofensivo, del nido de pequeñas cosas que infestaban esa caja olvidada, comprendí que habían perdido su lugar físico en mi vivienda y quedarían condenadas para siempre al depósito, aún cuando no las quiera botar nunca.

lunes, 24 de noviembre de 2008

An expected visitor

Resulta que tengo un pariente en intraterra. Mi medio hermano menor está en la TU Delft haciendo un máster de Transportes. Aunque ya ambos bordeamos los treinta y nuestra diferencia de edad es de tres anios cuasi exactos, el tiempo en el que departimos juntos el aún seguía siendo un ninio. Mientras nuestros hermanos mayores (100% de él y 50% míos, pues yo soy hija única de mi mamá y ellos tres son hijitos de la suya de ellos: el por qué de todo este enredo nunca lo ha querido -ni lo querrá- decir claramente don M., el triste antihéroe y btw el papá de todos en esta historia), ejem, prosigo, mientras nuestros hermanos mayores y yo despuntábamos juntos en los albores de la adolescencia, él seguía refugiándose en el nintendo y en los cómics.

Dada la cercanía geográfica de los dos parientes y cronológica de la navidad, mi hermanito viene a visitarme para tales calendas. Será una oportunidad interesante para conocer por fin a este personaje, el último que me falta de los cuatro que llevamos aunque sea el mismo 50% de origen compartido.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Mal de amores

Hace dos semanas mis huesitos se pasearon por Hamburgo. Siempre estuve a la expectativa del post que saldría de la visita y de la recogida de los pasos, pero tuvieron que pasar primero algunos días y eso para sacar un post al respecto un poco a la maldita sea. Pero el tema lo amerita, aunque sea nada más por la casualidad boba de que a esa ciudad, en donde entoces vivía, le dediqué buena parte de los primeros anios de este blog.

Aunque no me recibió con la complicidad de viejos amigos con la que recibiera a S. en la última visita que lo vi, sí estuvo querida y se dejó acariciar, hasta ronroneó gustosa y su lloviznita de mierda -que no dejo de comparar con un banio turco frío- me alegró el corazón. Además, justo cuando iba caminando por la Große Freiheit el viernes por la noche, como corresponde, entró una llamada de mi papá al celular, lo que me hizo entrar en una especie de momento shock "tantas-cosas-juntas-no-te-pueden-estar-pasando-al-tiempo".

Sobra decir que me sentí como una princesa montando en trenes limpios y frecuentes y que hablé como lora mojada todos los días salvo el último. Fue un refresco para el alma departir con los viejos amigos.

Extranié a J., pero para él todos los signos de la ciudad que acaricié de nuevo hubieran sido mudos. O al menos eso hubiera dicho.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Propiedades específicas

* En la reunión semanal con mi jefa me fijé en los botines de mi companiera E. Me parecieron lindos. Cuando salimos E. me dice: Tenemos los mismos botines, sólo que los tuyos son cafés y los míos negros. Tenía razón.

* Comentando "Sex and the City" con N. (teníamos bastante tema atrasado), le dije que a la larga me había gustado porque Carrie acabó casándose con toda la sencillez del mundo, tal y como me casé yo. N's comment: You are a trendsetter.

* No sé por qué cuernos vine a caer en cuenta de que en ningún momento sentí miedo de venir aquí y quedarme. Ever. Y eso que estaba íngrima sola, no sabía el idioma, no tenía ingresos, bla bla. Lo curioso es que para otro tipo de situaciones de trámite aparentemente más fácil, sí me muero del susto.

* Nunca guardo ningún password en ningún computador. Aunque he tratado de implantar el método ñoño de Patton, todavía me quedan algunos passwords que no se cinhen al método y si los guardo, seguro que se me olvidan.

* Ya he despedido a dos colegas que se van de regreso a Latinoamérica (uno, un boyaco que se va a Santiago y el otro, un carioca que se va para Sao Paulo), y la posibilidad de un viraje parecido en mi biografía ni se me ocurre. Es más, me daría pereza.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Ensenianzas del ocio

Mit Facebook kann ich nichts anfangen.

Con el Facebook me siento más engüesada que si me hubiera ganado un marrano en una rifa. Es reizt mich nicht, no me provoca nada. Aunque no deja de sorprenderme la manera cómo pueden rearmarse los pasados en presente, incluso uno muy reciente (mis amigas hamburguesas también andan encarretadas con el asunto), en realidad es que no se me ocurre nada para hacer ahí. Me siento torpe y bisonia como una abuelita (o mamá, ejem) de esas bien brutas para el computador.

En cambio con los blogs me siento a mis anchas.

Y ni hablar de otros portentos conocidos apenas de oídas como el twitter, el menéame o qué sé yo otras historias.

No sé. Es como ser más de salir a bares que de meterme a las salas de las casas.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Acontece

Desafiando a mi habitual inopia y gracias a que el sistema en la empresa estaba caído el sábado, me hice en el centro de Hilden* a lo que mi mamá llamaría una "pinta" o una amiga una "vestimenta". Un suéter rojo cereza, como el sofá que compré en septiembre y que hará su feliz arribo a fines de noviembre y un pantalón sin rayas absurdas adelante de color parduzco.

*Hilden es un pueblo vecino, remember que vivo en la periferia y por eso me quedan algunos pueblos locales más cerca de la casa que el centro de Düsseldorf.

Hoy me puse mi suéter muy oronda, nada más para darme cuenta a lo largo de todo el día de lo bien que combiné con las sillas y las paredes de la oficina y del comedor de la empresa y con el color de la papelería oficial.

Tampoco dejé de pensar en una historia que cuenta mi mamá de una amiga suya que fue invitada a cenar en el Tramonti (en su época muy famoso y caro). La seniora hasta se mandó a hacer un vestido para la ocasión. Sin embargo, la velada se malogró para siempre cuando, al pasar el umbral del restaurante, advirtió que el género de los manteles era exactamente el mismo de su vestido reluciente.

sábado, 18 de octubre de 2008

Entregustos

Tengo una historia que aunque vieja, no deja de desconcertarme porque me restriega en la cara una realidad inexorable: lo difícil que es encontrar interlocutores con intereses afines.

Aquí como en todas partes, hay de todo para todos los gustos, también en la producción cinematográfica local. Hay cosas como "La vida de los otros" o "La caída", pero también todo tipo de mugre. Especialmente de un tipejo al que no sé quién le dijo que era buen actor o bien parecido, un tal Til Schweiger* que hizo par de papeles de extra en películas de Hollywood y regresó a casa hace ya algunos anios. Ultimamente le ha dado por explorar el género de la comedia y ha rodado "Barfuß" (Descalzo)-no fui capaz de verla hasta el final- o la que fuera un éxito de taquilla total "Keinohrhasen" (Liebre sin orejas). Para mí esta última fue medio martirio, full de lugares comunes y chistes predecibles, falta total de consistencia incluso en semejante historia tan insulsa.... Un poco como me sintiera con Bridget Jones II: bien hecho perra que andes sola porque no te mereces otra cosa, vaca estúpida. Será que ya superé mi etapa de ensayo y error y ahora puedo darme el lujo de ir a lo seguro (o no puedo darme el lujo de embarrarla, según se vea).

Pero en cambio a la gente con la que la vi la-mató, se compraron el dvd apenas pudieron, y se juntan a verla de nuevo. Bueno. Mejor sola que mal acompaniada.

Christmas chimbi-update: se puede adquirir una versión especial del DVD que viene hasta con el monachito (la famosa liebre sin orejas que le da nombre al film) por módicos 19,95 euros.

Christmas chimbi-update 2009 -esta onanista no tiene nada mejor que hacer en sus vacaciones que actualizar posts de hace más de un anio-: esta navidad llegó a las carteleras Zweiohrküken (Pollito de dos orejas), la diabólica secuela.

*: Tarantino me metió los dedos en la jeta poniéndolo a este y al Daniel Brühl en Inglorious Basterds. Ambos papeles hacen uso del potencial de autosarcasmo de cada actor.

jueves, 16 de octubre de 2008

News

Hoy me dio por buscar en los videos de Spiegel Online. Por amenizar le di "Kolumbien" en la barra de búsqueda y lo que me salió fueron los resúmenes noticiosos de hoy. Llegué a pensar que me había equivocado y seguía parada en la barra del "top 20", pero no, estaba en la barra de resultados de búsqueda. Las manifestaciones indígenas en el suroccidente de Colombia. Un muerto y diecinueve heridos. La protesta es por la violencia en la región, en lo que va del anio han sido asesinados 23 líderes comunales presuntamente por paramilitares y fuerzas de seguridad del estado.

Ajá.

El Tiempo debiera cambiarse el título a El Silencio, o algo así. No, mentiras. Ahora que busqué el enlace veo que hay una foto (de la agencia EFE, será que todas las fotos que tomen los fotógrafos del periódico salen a nombre de la agencia EFE?), pero ningún artículo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Lo que hay que hacer

En mi trabajo poco a poco nos vamos dando cuenta de que tenemos un monstruito corriéndonos pierna arriba y que nos habíamos esmerado en ignorar hasta ahora.

La criatura son las preguntas de los clientes. Con una legislación de químicos cambiante, los consumidores de los productos con los que trabajo hacen todo tipo de preguntas posibles. Que si el pegante Tal contiene alguna de las sustancias de la lista Cual. Que si el adhesivo de laminado X cumple con la legislación de sustancias en contacto con alimentos. Que si cuando una persona sin una pierna se muere y va al cielo, la prótesis de la pierna también puede ir al cielo.* O que si el pegante Z es producido siguiendo las leyes koscher.

Como si uno no tuviera mejores cosas que hacer, como por ejemplo haber borrado cosa de 300 documentos intocables y tener que volver a subirlos "a mano".

*: Esta es la pregunta que hace Bart Simpson en el curso de catecismo al que lo mete Marge los domingos por la maniana en la iglesia y que me parece la mata de la pregunta rebuscada.

lunes, 6 de octubre de 2008

An uncommon type (Fortsetzung - Continuación)

Pero esta negra se las trae de algún modo, que no de otra manera hubiese venido a dar con sus huesitos por estas tierras.

Como siempre lo ha definido mejor Bestiaria, todas las mujeres tenemos nuestros lugares comunes pero también nuestros lados atípicos en los que no nos encontramos como mujeres por ningún lado. Bestiaria habla de irse de pantalón de sudadera como si nada, y yo aunque no caigo tan bajo (no por ese lado), tengo una aberrante tendencia a la no compra bastante anómala. No es cuestión de ser ahorrativa, sino de pura pereza. Las tiendas siempre viven llenas, la atención es mala y la ropa, en especial los pantalones, no me cuadran, mi figura no se adapta a estos moldes. Siempre se me hacen unas rayas absurdas adelante.

El fin de semana anterior superé mi inopia so pretexto de verme con mi amiga A. y sospechosamente encontré en la primera tienda que entramos un pantalón que me quedaba bueno. Incluso estaba rebajado. Decidí llevarlo de una vez, pero también pensé en comprar alguna blusa. La dependienta me arrebató el pantalón y muy mandona me explicó que se lo llevaba a la caja (punto de pago) de todos modos. Al no encontrar ninguna blusa (cosa habitual), decidí irme no sin antes haber ido a recoger y a pagar el pantalón. El cual por supuesto había desaparecido por arte de birlibirloque de la caja.

Con que así pasa, un fin de semana más sin pantalón comprado.

jueves, 25 de septiembre de 2008

A common type

En Colombia no sólo solía encontrarme con gente inesperada en lugares ídem, sino que también solía ser confundida con otra tanta. Nunca dejé de parecerme a la amiga, tía, prima, hermana, sobrina o lo que fuera de muchos interlocutores.

Aquí el plan ya era otro, la Frau Rodríguez tenía un perfil propio y aunque mi encasillamiento con esta apariencia no es para nada difícil, la jorobadera evocando a mis Doppelgänger se había reducido notablemente.

La semana pasada me presentaron a otro colombiano que trabaja en la empresa. El por qué yo no tiendo a la masificación con los compatriotas o con los hispanohablantes podría dar cuerda para muchos posts que no sé si algún día quiera escribir, así que dejemos en que es el primer colombiano que conozco ahí -no tengo ni idea de cuántos seamos-.

El hablado rolo me desconcertó y me pareció feo. Seguramente mi hablado no es ninguna belleza, pero definitivamente yo ya no sueno como recién desempacada del altiplano. Y cuando nos presentaron, el hombre me dice: "ah, pero si ya nos habíamos conocido, viendo un partido de la Eurocopa". Ajá. Yo los partidos de la Eurocopa los vi sólo con mi marido o en el peor de los casos, con A. y su marido.

Con que sigo siendo la antecesora de la Frau Rodríguez, esa que se fue hace ya casi una década.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Donia Marcelius y sus dos maridos

Un saco de arroz cayó en China y la realidad imitó una vez más al arte: el fin de semana anterior amanecí yaciendo en el mismo lecho con mis dos grandes amores.

At the end of my teens se me comparaba frecuentemente con Sonia Braga. De haber seguido la nena on business, seguramente seguiría oyendo sus ecos.

(Gran amor Nr.3 sonreirá leyendo esto).

viernes, 12 de septiembre de 2008

Asociaciones freudianas

Por casualidad encontré algunillas canciones de Soda Stereo en la lista que toca el Winamp. Las canciones pertenecen a diversos álbumes del grupo a lo largo de 10 anios, hasta 1996. Lo que no debería sorprenderme y sin embargo lo hace es que cada canción hace las veces de soundtrack de un "atarzane" diferente, comenzando por una aventurada second first time, pasando por -among others- una plasta de novio* con el que intenté regenerarme de la perdición de entonces (y lo peor, ahí quedé encallada cosa de 4 anios!), y culminando con un affaire sórdido con un egón de mierda por el que llegué a hasta arrastrarme.

Pero incluso antes de irme de Colombia y de la disolución del grupo, ya había salido Soda Stereo de mi película. Alcancé a morirme de la vergüenza propia y ajena cuando el Cerati sacó su álbum sinfónico y ni me enteré del reencuentro, si lo hubo. Nunca más volví a tirar con esa música.



*A propo este tipo y esta banda sonora: ya está este recuerdo tan remoto que ya no estoy segura si lo estoy inventando: en uno de los varios conciertos que ofrecieron en el Palacio de los Deportes (semejante porquería de escenario), nos quedamos varados en plena entrada porque el joven había perdido los tickets. Qué linda velada pasé ese día oyendo el concierto en la sala de mi casa por 88.9. Supongo que después los vi en ooootro concierto -de otro modo todavía estaría echando pestes y no, no lo estoy haciendo-, en el mismo horror de Palacio, pero esa vez con Franco De Vita como telonero -y no con el sujeto que perdió los tickets, por supuesto, sino peor, con unas amigas que se tomaron en segundos una media (~350 ml) de aguardiente entre las dos antes de que el veneco comenzara a cantar.

lunes, 1 de septiembre de 2008

InAusLand

Los freiburgueses se-las-traen. No puede ser posible que un lunes a las 11 de la noche todavía se vea gente por la calle como si fueran las 6 pm. No menos increíble es que encuentres una estación de servicio / gasolinera abierta 24 horas sirviendo comida caliente cerca de tu casa, que no es precisamente en el centro. Una estación Esso con tigre y todo, como la de la 7ma. con 59 en Bogotá. Ya por eso sería que no me sorprendió tanto verlos el viernes por la noche corretear por los bosques, subirse al mobiliario público y ponérselo de ruana y baniarse con bicicleta y todo (la bicicleta es un apéndice natural del cuerpo de los freiburgueses) en el lago.