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viernes, 9 de marzo de 2018
Todo cambió para seguir igual.
Hace apenas un par de días (¿semana y pucho, quizás?) se definió por fin el nuevo gobierno alemán después de las últimas elecciones. Casi 6 meses en la incertidumbre coronados por un "oh, quedaron gobernando los mismos", plop.
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viernes, 8 de septiembre de 2017
El nuevo período de Angie
Ahora vienen otra vez las elecciones federales (las de poner al Canciller o como van las cosas, las de seguir poniendo a Angie de canciller* (1), las estatales ya fueron en mayo de este año) y yo estoy otra vez en el mismo desparche de siempre, sin tener por quién votar. *:Angie igualará así a su mentor Helmut Kohl, el canciller de la unidad alemana.
Angie ni está en mi lista, he aclarado n veces que yo por un partido con el adjetivo "cristiano" en el nombre no voto ni bajo amenaza. Los verdes ya hace rato que se destiñeron y ni con lo del escándalo de las emisiones de Volkswagen y prácticamente de toda la industria automotriz dan mañas de perfilarse. Los izquierdosos (literalmente se llaman La Izquierda) tienen unos puntos muy válidos y muy bellos, lo único malo es que tienen a una candidata antipática en mi jurisdicción (izquierdosa divorciada de un millonario, ah, la política) -aunque debiera, a este partido apenas le da para el 5% que es el umbral mínimo para quedar en el parlamento y que no lo saquen a sombrerazos y ejercen una oposición decente-. Y ni siquiera sé quién es su candidato a canciller, btw. (2)
No hay la opción del voto en blanco pero se puede hacer el voto inválido (supongo que poniendo más cruces de las que son, o qué sé yo). Hasta de pronto me voy por esas. Nja. (3) (4)
¿Yo por qué cuernos no admití desde el principio que esta vaina iba a estar politizada y apenas hasta ahora decidí ponerle un label al asunto? Escribo ahora cada 500 años aquí y cuando lo hago, justo es de esto. Soy mi abuelo Antonio.
Update Marzo 2018:
(1): Casi que no lo logra Angie. Ningún partido obtuvo mayoría absoluta y las negociaciones para una nueva coalición duraron hasta hace poco.
(2): La candidata a canciller de los Linke era la antipática de mi jurisdicción, qué lenta yo.
(3): No, no me fui por esas, baste con decir que no le di mi voto a esos verdesuchos pecuecos como había hecho hasta ahora.
(4): Sé de un ser completamente apolítico que por primera vez en mucho tiempo salió a votar por los ultraderechosos nada más por protesta (los AfD, Alternativa por Alemania, a quienes no mencioné (doña Mamerta viviendo tan en su burbuja que ni ve a los fachos)). Se llevaron una buena tajada del pastel de votación, 3° con casi 13% y quienes han resultado por supuesto ser de lo más fastidiosos y rastreros en el Bundestag / Congreso, el legislativo sí pudo comenzar a trabajar con los nuevos elegidos) A los meses ya ni se acordaba quiénes eran.
Angie ni está en mi lista, he aclarado n veces que yo por un partido con el adjetivo "cristiano" en el nombre no voto ni bajo amenaza. Los verdes ya hace rato que se destiñeron y ni con lo del escándalo de las emisiones de Volkswagen y prácticamente de toda la industria automotriz dan mañas de perfilarse. Los izquierdosos (literalmente se llaman La Izquierda) tienen unos puntos muy válidos y muy bellos, lo único malo es que tienen a una candidata antipática en mi jurisdicción (izquierdosa divorciada de un millonario, ah, la política) -aunque debiera, a este partido apenas le da para el 5% que es el umbral mínimo para quedar en el parlamento y que no lo saquen a sombrerazos y ejercen una oposición decente-. Y ni siquiera sé quién es su candidato a canciller, btw. (2)
No hay la opción del voto en blanco pero se puede hacer el voto inválido (supongo que poniendo más cruces de las que son, o qué sé yo). Hasta de pronto me voy por esas. Nja. (3) (4)
¿Yo por qué cuernos no admití desde el principio que esta vaina iba a estar politizada y apenas hasta ahora decidí ponerle un label al asunto? Escribo ahora cada 500 años aquí y cuando lo hago, justo es de esto. Soy mi abuelo Antonio.
Update Marzo 2018:
(1): Casi que no lo logra Angie. Ningún partido obtuvo mayoría absoluta y las negociaciones para una nueva coalición duraron hasta hace poco.
(2): La candidata a canciller de los Linke era la antipática de mi jurisdicción, qué lenta yo.
(3): No, no me fui por esas, baste con decir que no le di mi voto a esos verdesuchos pecuecos como había hecho hasta ahora.
(4): Sé de un ser completamente apolítico que por primera vez en mucho tiempo salió a votar por los ultraderechosos nada más por protesta (los AfD, Alternativa por Alemania, a quienes no mencioné (doña Mamerta viviendo tan en su burbuja que ni ve a los fachos)). Se llevaron una buena tajada del pastel de votación, 3° con casi 13% y quienes han resultado por supuesto ser de lo más fastidiosos y rastreros en el Bundestag / Congreso, el legislativo sí pudo comenzar a trabajar con los nuevos elegidos) A los meses ya ni se acordaba quiénes eran.
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domingo, 20 de noviembre de 2016
Cambio de los tiempos
Las elecciones de este año con resultado desafortunado (según yo, que era de la opinión del bando derrotado en todos los 3 casos) y especialmente la última marcan el punto de quiebre de una nueva era, así como lo hiciera el 11 de septiembre de 2001. La pregunta será como de encuesta de opinión chimba de cierto periodicucho colombiano de aún amplia circulación: "cómo lo agarró la noticia de la elección de Trump el 9 de noviembre de 2016". A mí me tocó en un miércoles oscuro, tuve que madrugar a las 5:30 y por eso no tuve tiempo ni de acordarme de revisar las noticias. Sólo cuando me subí al carro de un colega que me recogió ese día fue que me enteré de lo que se perfilaba como el resultado final y vine a confirmarlo 3 horas y 230 km después en Frankfurt en la bienvenida a un seminario de trabajo ("Buenos días, aunque no sean tan buenos por las noticias...") en el que estuve todo el día ocupada sin tiempo de ver noticias y si que menos de digerirlas. El jueves todavía estaba en la etapa negación pensando que era un mal chiste y/o una pesadilla de la cual pronto despertaría. Creo que a partir del fin de semana siguiente ya lo asimilé y lo único que se me ocurre para expresar cómo me siento es como si estuviera viendo cómo Sauron va ganando las batallas en el Senior de los Anillos. Usar una referencia fictiva es otro modo de negar la realidad, supongo, pero es que ese vacío en el estómago cuando uno se da cuenta de veras de que la situación es bastante adversa para los "buenos" y el "mal" triunfa es el mismo en las dos situaciones.
Irónico reconocer que lo que habíamos vivido hasta ahora (el que hasta hace poco fuera presente, ya pasado), con todas sus dificultades, injusticias, problemas y etc., era bastante cómodo y favorable comparado con lo que se viene cuesta arriba. Que Cambalache el tango era perfecto para describir al s. XX pero se quedó definitivamente corto para el XXI. Que la frase "se perdieron los valores" sea tan pastorcita mentirosa por haberse dicho tantas veces por pendejadas que cuando su significado es real ya no se perciba. Fuerza y paciencia es lo que necesitamos, porque que esto vaya a cambiar para bien en el short term más bien mehhh.
Irónico reconocer que lo que habíamos vivido hasta ahora (el que hasta hace poco fuera presente, ya pasado), con todas sus dificultades, injusticias, problemas y etc., era bastante cómodo y favorable comparado con lo que se viene cuesta arriba. Que Cambalache el tango era perfecto para describir al s. XX pero se quedó definitivamente corto para el XXI. Que la frase "se perdieron los valores" sea tan pastorcita mentirosa por haberse dicho tantas veces por pendejadas que cuando su significado es real ya no se perciba. Fuerza y paciencia es lo que necesitamos, porque que esto vaya a cambiar para bien en el short term más bien mehhh.
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sábado, 14 de noviembre de 2015
Estambul - finally
Es imperdonable que aún no haya dejado
testimonio de mi estadía de 10 días en Estambul. La oportunidad se dio en
diciembre de 2013, en el que aún tenía más de dos semanas de vacaciones en ese
año y estaba absolutamente desparchada para navidad. La lección que me
dejaran una navidad sola en Hamburgo en 2001 y una excursión a Viena para esa
fecha en 2003 me previno de intentar pasar esos días en tierras cristianas.
Qué mejor que ir a templar a un país en donde no haya nada de esos
embelecos y mejor aún, tener por fin mi añorado tete-a-tete con mi admirada
Estambul, otrora Constantinopla, posterior Bizancio, capital imperial a lo
largo de milenios. Saqué valor de no sé dónde y toda espontánea contacté
al estambulita de ensueño en Facebook proponiéndole un casual encuentro
a tomar café ahora que iba a su ciudad natal. Que lástima que no podía,
vive en algún lugar en Alemania que me doy cuenta ahora de que no registré.
Tengo tan descuidado este blog que había olvidado el registro de ese
Sehnsucht que yo ya tenía con esta ciudad. Pero el encuentro fue tan
excitante que puedo dar muy buena cuenta de él incluso casi dos años después.
Obviamente que una
ciudad con esa ubicación geográfica no tenía cómo decpcionar las expectativas.
Hace poco topé este artículo del New Yorker: en las
obras del Mármararay cuando acababan de extraer los hallazgos del s. VII se
encontraron con unos... del 11.000 a.C. Ese sitio es tan estratégico que está
condenado a estar lleno de vida desde casi siempre. Y además hermoso.
La vista desde el Sultanahmet de los dos mares es preciosa. No tuve de
otra que enamorarme. Tenía toda la escenografía mental de la ciudad gracias a
Pahmuk y de los palacios vía un libro que dejara mi hermano olvidado por aquí
de la historia del harén turco, que es la misma del imperio otomano. La belleza
de los lugares históricos (es especial de las mezquitas, Santa Sofía por Dios)
quita el aliento. Pero el impacto de Estambul fue más que eso. Su
espíritu resultó ser muy fácil de interpretar porque era muy de la onda de la
Bogotá que viví. Era asombroso estar parada en cualquier esquina y
sentirme como si estuviera en Bosa, el Restrepo, San Victorino, la Soledad, el
7 de agosto, la 9° en el centro. Intenté irme caminando de Taksim, la
plaza de las manifestaciones, al centro por un camino alternativo a Pera / Galata,
nada más para constatar que hay un agujero negro comparable a la Perseverancia
en ese trayecto. En el centro también se veían silleteros, un
oficio antiguo en vía de extinción, y su versión más moderna, los
carretilleros; emboladores, vendedores ambulantes, pescadores sobre el puente del Gálata, artistas callejeros... En Kadikoy me sorprendieron la
vivacidad del mercado, la sencillez y la delicia de un yogurt con miel y el
doppelgänger del Centro Cultural del Libro del centro de Bogotá.
También me hizo sus
desplantes la condenada. Foco turístico desde hace décadas -no sabía que
algunas reliquias musulmanas aún se encuentran en el palacio de Topkapi, por lo
que la ciudad es desde hace marras lugar de peregrinación del mundo musulmán-,
casi maldita sea nadie habla inglés. Mucha trampa para turista, no pude evitar caer
en una. El primer y único taxi que tomé en ese viaje, desde Taksim hasta mi
hotel en el Sultanahmet a mi llegada, no sólo me esquilmó sino que el hijueputa
taxista fue muy grosero. Fui timada en un tour que traté de hacer a
Bursa, la que fuera la capital otomana mucho antes de la conquista de
Constantinopla, fui víctima del grupo juvenil del medio oriente que decidió
mejor irse a esquiar que ir a ver edificios viejos, pero me las ingenié para
regresar por mi propia cuenta a Estambul. Todos los hombres nativos que se
cruzaron en mi camino -excluyendo el dueño y el portero del hotel- intentaron
su lance galante conmigo por el mero hecho de estar paseando sola, menos mal no
llegaron a ser atrevidos, pero no dejó de ser, a lo largo de los días, jarto.
Pero con todo la amé. No dejó de hacerme
chistes y guiños, de mostrarme escenas curiosas, paisajes y casas bellos. Tiene
muchas librerías y tiendas de artículos de escritura y dibujo, como Praga y
Viena. Los títulos en las librerías tenían, además de autores turcos, muchos
autores occidentales. Tomé todo el jugo de granada que pude. Por
supuesto que como todo peñasco que da al Mediterráneo es pura loma, mis
rodillas lo resintieron bastante. Traté de montar en transporte público,
ferries incluídos, lo más que pude. Hubo además dos ferries en el Mármara
y el metro por debajo. No dejó de ser extraño tener que cubrirme la cabeza y quitarme los zapatos en las mezquitas, no dejó de indignarme tener que ponerme en la última fila en las mezquitas "normales" (con no tanta presencia de turistas occidentales). Los cementerios otomanos, que se encuentran por todas partes, me impresionaron: los muertos están enterrados verticalmente y sobre la lápida va la forma del sombrero que el muerto usaba en su oficio.
Algo que se robó mi corazón fue la deferencia
que le tienen a los animales callejeros. Siempre hay comida para gatos
por ahí disponible, alguna vez que vi unos perros solos por ahí a sus anchas
pensé en "pobrecitos perritos" antes de ver las casas perrunas que
tenían en una esquina de un parque. La ciudad me regaló la escena de un hombre
en el barrio de las tiendas para rusas (una moda tan gatuna en las vitrinas que
los letreros en cirílico eran redundantes) piropear una mujer, patear un gato y
acariciar un perro en menos de 20 metros. Lastimosamente la hospitalidad
animal también se extiende a las palomas.
Fue mi primer paseo
con smartphone, como se ve por la relativa abundancia de fotos linkeadas, y con twitter disponible. Buena cuenta de algunos sabrosos
entremeses del viaje quedó registrada ahí.
En 2012 leí la
edición hispana de "El museo de la inocencia" de Pahmuk. Estaba a
punto de mandarla al diablo porque la chilladera del protagonista con su
Füsuncita -la heroína, Füsun- me tenía mareada, pero por casualidad leí en el
periódico de la inauguración del museo del mismo nombre en Estambul,
complemento de la novela, a cargo de su autor. El libro tiene en uno de
los capítulos finales un bono para ingresar al museo sin pagar mostrando el
libro, hay un espacio para el sello del museo. Cómo no que hice buen uso de mi ejemplar.
Ahora que estuve en
Creta, otro paraje mediterráneo con rastros otomanos también (los otomanos le
birlaron la isla a los venecianos en ~1660 y la perdieron a fines del s. XIX),
no dejé de recordar y suspirar a Estambul y de tomar ánimos para por fin escribir el reporte que estaba debiéndole a este blog.
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miércoles, 4 de noviembre de 2015
Historia con moraleja
Esta historia, aún cuando es de 2012, no ha perdido actualidad.
Mi empleador tiende a adoptar en sus políticas, lemas y objetivos temas de moda y políticamente correctos en el mundo empresarial. Eso en este siglo XXI es decir "sostenibilidad" y "diversidad". La "diversity" fue inicialmente enfocada hacia el empoderamiento de las mujeres, por ejemplo fijando políticas de aumentar personal femenino en los puestos gerenciales -una mujer fue nombrada en el consejo directivo, lo cual es todo un especímen exótico en este país godarrio *olvidé mencionar que hay una ley que obliga a eso*- y organizando una red de trabajo femenina.
Una de las actividades iniciales de la red fue invitar a la gerente de diversidad de Ford -la ensambladora más grande de Ford en Europa está en Colonia, a 30 km de este pueblo- a que nos ofreciera una charla. Sin exagerar fui la única asistente. Las organizadoras, furiosas, dejaron entonces la decisión del siguiente evento a las demás miembros de la red.
El siguiente evento de la red femenina fue un taller sobre cómo vestirse mejor en la oficina.
Nunca más volví a nada de la tal red esa. Ahora el grupo de diversidad también tiene en cuenta a los hombres que piden licencia de paternidad (Alemania hace progresitos también por ahí), a incapacitados, a gente que hace home office, ah, sí, y a las mujeres también.
Mi empleador tiende a adoptar en sus políticas, lemas y objetivos temas de moda y políticamente correctos en el mundo empresarial. Eso en este siglo XXI es decir "sostenibilidad" y "diversidad". La "diversity" fue inicialmente enfocada hacia el empoderamiento de las mujeres, por ejemplo fijando políticas de aumentar personal femenino en los puestos gerenciales -una mujer fue nombrada en el consejo directivo, lo cual es todo un especímen exótico en este país godarrio *olvidé mencionar que hay una ley que obliga a eso*- y organizando una red de trabajo femenina.
Una de las actividades iniciales de la red fue invitar a la gerente de diversidad de Ford -la ensambladora más grande de Ford en Europa está en Colonia, a 30 km de este pueblo- a que nos ofreciera una charla. Sin exagerar fui la única asistente. Las organizadoras, furiosas, dejaron entonces la decisión del siguiente evento a las demás miembros de la red.
El siguiente evento de la red femenina fue un taller sobre cómo vestirse mejor en la oficina.
Nunca más volví a nada de la tal red esa. Ahora el grupo de diversidad también tiene en cuenta a los hombres que piden licencia de paternidad (Alemania hace progresitos también por ahí), a incapacitados, a gente que hace home office, ah, sí, y a las mujeres también.
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sábado, 17 de agosto de 2013
Una de aquellas viejas anécdotas
Corría 2003. Yo me había trasteado a un barrio hype de Hamburgo y estaba gastando la mitad de mi beca en arriendo, pero a pesar de lo caro y lo feo que era el apartamento, estaba tan bien situado que las zonas de bares y parranda de la ciudad eran más o menos como la sala de mi casa. La zona de bares más próxima a aquel apartamento era el Schanzenviertel. Cuando llegué a la ciudad el barrio comenzaba a gentrificarse, pero aún quedaban rezagos como los junkies en los portales dándose el primer shot del milenio en la noche vieja de 1999. Aunque parezca increíble, la gentrificación sigue: pensé que ya no cabían más tiendas chic de diseñador independiente, pero la última vez que estuve, en mayo de este año, vi que siguen multiplicándose. El Rote Flora aún se erige como único bastión de lo que fuera el barrio alguna vez.
Serían las 4 am de algún sábado de primavera tardía y yo ya iba camino a casa. La última parada por entre las tiendas la hice en un local minúsculo en el que sólo había una barra con puestos al frente y ya. Los cigarrillos que llevaba no prendían por alguna misteriosa razón a pesar de no estar mojados. El tipo que estaba al lado se dio cuenta y me hizo algún comentario. Así fue que comenzamos la charla a aquella hora tardía, o temprana, según se vea. Cambiamos teléfonos y seguimos viéndonos. Resultó ser originario de un pueblo al norte de Hamburgo, hijo único de un urólogo y una finlandesa. Viendo una foto de su mamá en su apartamento, supe que de ella tenía lo rubio intenso -llevaba el pelo a eso de la altura de la oreja- y una dentadura muy similar a la de Felipe, el amigo de Mafalda. Dizque estudiante de medicina, pero más por imposición familiar que por mínima inclinación, no digamos ya vocación. Desordenadísimo, pecuecudo, inconstante, mimado y bruto. Delgado y -ejem- formidablemente dotado. Aún cuando niño rico (su familia era la dueña, entre otros, del edificio en el que él vivía en el Schanzenviertel en Hamburgo (!!!) y de una villa vacacional como se describe below), era tacaño: siempre partió cuentas y tendía a evitar pagar / pagar menos haciéndose el enojado por el mal servicio.
Serían las 4 am de algún sábado de primavera tardía y yo ya iba camino a casa. La última parada por entre las tiendas la hice en un local minúsculo en el que sólo había una barra con puestos al frente y ya. Los cigarrillos que llevaba no prendían por alguna misteriosa razón a pesar de no estar mojados. El tipo que estaba al lado se dio cuenta y me hizo algún comentario. Así fue que comenzamos la charla a aquella hora tardía, o temprana, según se vea. Cambiamos teléfonos y seguimos viéndonos. Resultó ser originario de un pueblo al norte de Hamburgo, hijo único de un urólogo y una finlandesa. Viendo una foto de su mamá en su apartamento, supe que de ella tenía lo rubio intenso -llevaba el pelo a eso de la altura de la oreja- y una dentadura muy similar a la de Felipe, el amigo de Mafalda. Dizque estudiante de medicina, pero más por imposición familiar que por mínima inclinación, no digamos ya vocación. Desordenadísimo, pecuecudo, inconstante, mimado y bruto. Delgado y -ejem- formidablemente dotado. Aún cuando niño rico (su familia era la dueña, entre otros, del edificio en el que él vivía en el Schanzenviertel en Hamburgo (!!!) y de una villa vacacional como se describe below), era tacaño: siempre partió cuentas y tendía a evitar pagar / pagar menos haciéndose el enojado por el mal servicio.
El hombre se fue aquel verano a pasar vacaciones en la casa que sus padres tenían en la Costa Brava. Estaba sacando la licencia de navegación, el último juguetito del padre era un yate pequeño. No dejaba de llamarme todas las noches. Cuando le conté a mi guía espiritual, no vaciló en regañarme por no haber hecho antes los planes para caerle. Así fue que como tan pronto él presentó su examen de la licencia navegadora y se quedó home alone -los padres también estaban-, me monté en un vuelo pitufo desde Frankfurt-Hahn a Barcelona-Girona para pasar 4 días en una casa con piscina en una terraza con vista a la bahía de Rosas, a orillas de la carretera ascendente que conduce al restaurante El Bulli. El hombre era vano y tonto, pero norteño al fin y al cabo: el norte de Alemania es rico pero la gente bien no se boletea por principio, así que nunca hizo alarde de su riqueza, jamás hizo descripción alguna de la casa, todo fue sorprendente cuando llegué. Días de piscina y/o playa, cerveza, comida. Noches de champaña, porros y fuegos artificiales en la bahía casi a la altura de los ojos. Fue divertido que el español fuera el business language consiguiendo hachís en la playa con norafricanos . También hubo excursiones cortas a los alrededores: la casa tenía su propio carro, un Mercedes setentoso, y su propia moto. Fueron días bonitos.
Claro que no hay dotación formidable ni paisajes bellos de fondo que logren compensar la falta de inteligencia y la malhomía / malagentez. A su falta de seso el hombre sumaba sus excesos -por ejemplo el numerito de las llamadas ebrio a las 3 am-. Ya ni me acuerdo cómo fue que terminó todo, creo que fue por teléfono. Hubo pipa de la paz, telefónica otra vez. Hizo por buscarme después algunas veces, pero siempre con tan mala suerte que yo ya tenía plan, no era pretexto para no verlo. No volví a saber de él jamás.
Claro que no hay dotación formidable ni paisajes bellos de fondo que logren compensar la falta de inteligencia y la malhomía / malagentez. A su falta de seso el hombre sumaba sus excesos -por ejemplo el numerito de las llamadas ebrio a las 3 am-. Ya ni me acuerdo cómo fue que terminó todo, creo que fue por teléfono. Hubo pipa de la paz, telefónica otra vez. Hizo por buscarme después algunas veces, pero siempre con tan mala suerte que yo ya tenía plan, no era pretexto para no verlo. No volví a saber de él jamás.
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viernes, 21 de diciembre de 2012
Mi sal no me abandona
Por descuidar este blog es que me olvido también de su rol de muro de los lamentos de mi realidad nacional. Aunque en todas partes las mujeres inteligentes tenemos (guiño) problemas, no puedo evitar la sensación de "ser bulto de sal" que me asalta en estos casos.
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viernes, 19 de octubre de 2012
Fin de año autoinflingido
Estoy aterrada de la vacaloca que tengo de aquí hasta el primer fin de semana de diciembre.
A respirar hondo, maestra, soltar el aire poco a poco y prepararme para el fondo que me espera estas semanas. Dejar todo listo hasta el jueves para desaparecer por dos semanas casi que literalmente en la Cochichina (confieso mi amplia ignorancia de que siempre pensé que este nombre era un chiste, un juego de palabras, y no un lugar real), no allá sino en Camboya. 17 días. Llego un lunes a las 5 am directo a trabajar. Y llego y no paro, pero dejo así por ahora esta descripción de la marejada.
A respirar hondo, maestra, soltar el aire poco a poco y prepararme para el fondo que me espera estas semanas. Dejar todo listo hasta el jueves para desaparecer por dos semanas casi que literalmente en la Cochichina (confieso mi amplia ignorancia de que siempre pensé que este nombre era un chiste, un juego de palabras, y no un lugar real), no allá sino en Camboya. 17 días. Llego un lunes a las 5 am directo a trabajar. Y llego y no paro, pero dejo así por ahora esta descripción de la marejada.
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sábado, 4 de agosto de 2012
Misreadings
-Gracias.... (cara inevitable de desconcierto por los dos libros de García Márquez en alemán(!!), el papel de regalo bonito al lado).
-¿Lo conoces? ¿Los has leído?
-Pues seehhh....
-Lo suponía. Pensé que era mejor esto a un autor alemán que no conocieras.
-Hubiera sido mi problema. Por eso fue que te regalé un libro de Bolaño: porque me pareció buena idea que conocieras un buen escritor latinoamericano que no fuera de los mismos de siempre. Que no te haya gustado es asunto tuyo. *casi dos meses y aún no pasa de la página 50 en una novela de menos de 200.
-¿Sabes por qué lo sigo leyendo? Porque es un hombre.
-(WTF!). ¿Otra copa de vino?
PS: Hay que ser justos y contar que en el segundo intento el hombre se esmeró más: salió con una novela de Alex Capus, un autor suizo de quien habíamos visto juntos una entrevista con canciones en tv (un formato hasta interesante: el entrevistado escoge las 5 canciones de su vida y un grupo de tres gatos de planta del programa tiene que adivinar quién es: mientras los gatos discuten cada canción, va transcurriendo la entrevista) y una novela histórica en español.
-¿Lo conoces? ¿Los has leído?
-Pues seehhh....
-Lo suponía. Pensé que era mejor esto a un autor alemán que no conocieras.
-Hubiera sido mi problema. Por eso fue que te regalé un libro de Bolaño: porque me pareció buena idea que conocieras un buen escritor latinoamericano que no fuera de los mismos de siempre. Que no te haya gustado es asunto tuyo. *casi dos meses y aún no pasa de la página 50 en una novela de menos de 200.
-¿Sabes por qué lo sigo leyendo? Porque es un hombre.
-(WTF!). ¿Otra copa de vino?
PS: Hay que ser justos y contar que en el segundo intento el hombre se esmeró más: salió con una novela de Alex Capus, un autor suizo de quien habíamos visto juntos una entrevista con canciones en tv (un formato hasta interesante: el entrevistado escoge las 5 canciones de su vida y un grupo de tres gatos de planta del programa tiene que adivinar quién es: mientras los gatos discuten cada canción, va transcurriendo la entrevista) y una novela histórica en español.
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lunes, 9 de julio de 2012
Mi suerte de recicladora
Cuando bajé al sótano a parquear la bicicleta vi una caja recostada contra el container amarillo de la basura (el de los empaques) que reflejaba de manera extraña la luz trasera de la bicicleta. Pensé que era un empaque grande de chocolates, pero cuando lo alcé, se leían las siguientes palabras:
y abajo en un cuadrito amarillo
Al menos mi suerte como recicladora involuntaria se mantiene.
No sé si conservar la caja (no tengo tocadiscos) o irme de gesto "chimbo" de amistad dándosela al hombre que salió de y volvió a la nada, con quien hará unos dos meses reanudamos relaciones diplomáticas. No porque lo tenga en especial consideración, sino sería apenas una cuestión de optimizar la emoción del hallazgo: por su naturaleza de cazador de LPs en mercados de pulgas supongo que él, de todas las personas que conozco (incluída yo), es quien más se alegraría de poseer la caja. Claro que capaz que se la doy y me dice que ya la tiene, que el hombre también suele salir con tiros así.
Beethoven
9 Symphonien
Karajan
Berliner Philarmoniker
y abajo en un cuadrito amarillo
Deutsche Gramophon
Al menos mi suerte como recicladora involuntaria se mantiene.
No sé si conservar la caja (no tengo tocadiscos) o irme de gesto "chimbo" de amistad dándosela al hombre que salió de y volvió a la nada, con quien hará unos dos meses reanudamos relaciones diplomáticas. No porque lo tenga en especial consideración, sino sería apenas una cuestión de optimizar la emoción del hallazgo: por su naturaleza de cazador de LPs en mercados de pulgas supongo que él, de todas las personas que conozco (incluída yo), es quien más se alegraría de poseer la caja. Claro que capaz que se la doy y me dice que ya la tiene, que el hombre también suele salir con tiros así.
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De malas xvii
Casi nunca me decido a emprender actividades culturales en este pueblo. Esta vez fui juiciosa y busqué en internet la información de este festival que vi anunciado en un cartel callejero. Había dizque un tal "Tour der sanften Tristesse", un nombre matador para este estado de ánimo que tiende a reconocer, entre otras cosas, una vez más, lo difícil que me resulta encontrar un partner con quien no me aburra.
Hoy me fui para el tal sitio donde era la obra -¡yo emprendiendo camino espontáneamente a la ciudad!!! ¡eso no se ve nunca!- nada más para encontrar que los tickets estaban agotados. Qué cuernos les costaba hacer medio click en la página de internet anunciándolo. Al menos el lugar no era en la quinta porra, nada más perdí una hora de mi apreciado tiempo (media hora yendo y otra media regresando).
Hoy me fui para el tal sitio donde era la obra -¡yo emprendiendo camino espontáneamente a la ciudad!!! ¡eso no se ve nunca!- nada más para encontrar que los tickets estaban agotados. Qué cuernos les costaba hacer medio click en la página de internet anunciándolo. Al menos el lugar no era en la quinta porra, nada más perdí una hora de mi apreciado tiempo (media hora yendo y otra media regresando).
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martes, 26 de junio de 2012
Contrastes súbitos
A principio de año tuve una situación en la que los acontecimientos de mi vida seguían la tendencia de los de la novela que estaba leyendo.
Anoche fue más bien una contrapunto entre dos realidades paralelas, así como una noche de hace 15 años en la que mi corresponsal de entonces trataba infructuosamente de enviarme un email mientras veía "You've got mail" y no podía distinguir entre lo que pasaba en su computador y en la película.
A eso de las 8 estaba en los capítulos finales de "Eat, pray, love" (mea culpa, sí, me engüesé en la caja de intercambio de libros de la oficina con ese adefesio, lo confieso) en donde Felipe le declara su amor a Liz mientras mi amante me dejaba por enésima vez plantada en mi casa esperándolo... no solo era el sentido de la lectura opuesto al de la realidad, sino que también las dos cosas eran cuasi-simultáneas, no en secuencia.
Entrada la noche, llamé a mi amiga A. para consolarla de una pelea con su mamá. Las dos compartimos nuestro sino de hijas únicas que dejaron sola a la mamá separada. Estaba yo finalizando una frase pomposa cuando sonó mi celular -mi amante llamando por tercera vez a disculparse-. Hubiera sido un simple ruido de fondo, de no ser porque el ringtone que le tengo al teléfono es la introducción de Chespirito. La seriedad y el sentimiento de mi statement se fueron al carajo con ese soundtrack y no nos quedó más que reírnos como dementes por los siguientes 10 minutos.
Anoche fue más bien una contrapunto entre dos realidades paralelas, así como una noche de hace 15 años en la que mi corresponsal de entonces trataba infructuosamente de enviarme un email mientras veía "You've got mail" y no podía distinguir entre lo que pasaba en su computador y en la película.
A eso de las 8 estaba en los capítulos finales de "Eat, pray, love" (mea culpa, sí, me engüesé en la caja de intercambio de libros de la oficina con ese adefesio, lo confieso) en donde Felipe le declara su amor a Liz mientras mi amante me dejaba por enésima vez plantada en mi casa esperándolo... no solo era el sentido de la lectura opuesto al de la realidad, sino que también las dos cosas eran cuasi-simultáneas, no en secuencia.
Entrada la noche, llamé a mi amiga A. para consolarla de una pelea con su mamá. Las dos compartimos nuestro sino de hijas únicas que dejaron sola a la mamá separada. Estaba yo finalizando una frase pomposa cuando sonó mi celular -mi amante llamando por tercera vez a disculparse-. Hubiera sido un simple ruido de fondo, de no ser porque el ringtone que le tengo al teléfono es la introducción de Chespirito. La seriedad y el sentimiento de mi statement se fueron al carajo con ese soundtrack y no nos quedó más que reírnos como dementes por los siguientes 10 minutos.
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El intercambio de libros
Hará cosa de un año que dos colegas en el edificio en el que trabajo tuvieron la brillante idea de poner una caja de plástico en una esquina de la zona comunal para que intercambiáramos libros. La gente que quiere sus libros no se deshace de ellos, no en circunstancias normales, así que como era de esperarse la caja se llenó de libros malos porque nos desengüesamos (amo ese verbo colombiano para decir "deshacerse") de los libros que teníamos en la casa y que no nos gustaban.
La caja de intercambio rebosa de krimis. Los krimis, que es la palabra alemana para novela de suspenso, son superpopulares en Alemania. Henning Mankell -que es sueco- es uno de los autores más celebrados. Yo no sé a mí por qué ese género me da tantísima pereza, será también por lo mucho que les gusta a ellos. Nunca me he animado a leer nada; quizás algún día le haga a las novelas de Stieg Larsson, pero creo que esas no dan para ser consideradas como krimi (?).
Yo puse los libros que me encontré en los trenes -de alguna manera continué con el ciclo que ellos ya habían comenzado-, libros de autores buenos que compré en segundazos pero en los que no pude pasar de la página 20... También allá fue a dar una versión en español de "Crónica de una muerte anunciada" que estaba en mi casa, pero el desengüese no fue por la calidad del libro sino por su origen: lo había traído el amigucho del #miex que nunca me pude tragar.
De la caja apenas he tomado una novelita de Marina Lewicka (se dejó leer), uno de Ephraim Kishon (que es tan chistoso que en el tercer sketch uno ya está saturado de su humor y no quiere leer más) y un tercero que da oso confesar pero que no salió tan malo....
Seguramente estoy subestimando a mis colegas, pero como serán de zoquetes que "El amor en los tiempos del cólera" (en alemán) lleva ya casi un semestre sin que nadie lo haya tocado siquiera, mientras que una novelita de esas de mujeres torpes en busca del amor, en cuya compra incurrí por allá en 2002 en una larga espera en un aeropuerto, no duró ni media hora en la caja y no la han devuelto.
La caja de intercambio rebosa de krimis. Los krimis, que es la palabra alemana para novela de suspenso, son superpopulares en Alemania. Henning Mankell -que es sueco- es uno de los autores más celebrados. Yo no sé a mí por qué ese género me da tantísima pereza, será también por lo mucho que les gusta a ellos. Nunca me he animado a leer nada; quizás algún día le haga a las novelas de Stieg Larsson, pero creo que esas no dan para ser consideradas como krimi (?).
Yo puse los libros que me encontré en los trenes -de alguna manera continué con el ciclo que ellos ya habían comenzado-, libros de autores buenos que compré en segundazos pero en los que no pude pasar de la página 20... También allá fue a dar una versión en español de "Crónica de una muerte anunciada" que estaba en mi casa, pero el desengüese no fue por la calidad del libro sino por su origen: lo había traído el amigucho del #miex que nunca me pude tragar.
De la caja apenas he tomado una novelita de Marina Lewicka (se dejó leer), uno de Ephraim Kishon (que es tan chistoso que en el tercer sketch uno ya está saturado de su humor y no quiere leer más) y un tercero que da oso confesar pero que no salió tan malo....
Seguramente estoy subestimando a mis colegas, pero como serán de zoquetes que "El amor en los tiempos del cólera" (en alemán) lleva ya casi un semestre sin que nadie lo haya tocado siquiera, mientras que una novelita de esas de mujeres torpes en busca del amor, en cuya compra incurrí por allá en 2002 en una larga espera en un aeropuerto, no duró ni media hora en la caja y no la han devuelto.
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martes, 19 de junio de 2012
Carteros raros
No deja de ser curioso cómo los carteros de esta área no pueden distinguir los nombres de los dos latinos que vivimos en este edificio y me ponen muchas cartas del vecino cubano -no es que seamos Hernández y Fernández, los nombres son bastantes diferentes- pero si tienen memoria de elefante para recordar que en mi buzón hubo alguna vez también un nombre polaco y me sigue apareciendo todo tipo de folletos de tiendas y fiestas alusivas a tal país.
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viernes, 20 de abril de 2012
Elecciones de nuevo
He sido tan afortunada de que en el estado alemán en el que vivo haya habido ya dos elecciones en apenas 2 años y medio. Desde hace ese tiempo que me "integré". Creo que a mediados de mayo tengo el derecho de dar mi voto por el partido político de mi predilección (se vota por partido y no por candidato, aunque claro que cada partido tiene su cabeza). Los afiches llegan a ser más puercos que los de la campaña anterior. Entre más plasta el candidato, peorcito el afiche. El del tipo de la CDU, los godos fuera del poder, es un montaje de photoshop lamentable. No se ven afiches de los verdes ni de los piratas. Estos últimos son una especie de Antanas Mockus, bichos raros populares de lo mismo raros, pero no tienen posiciones respecto a nada, solo que no son los mismos de siempre. Las encuestas les dan un flamante 12%, pisándole los talones cuando no superando a los verdes. Me asusta su falta de propuestas, son otro "no-go". Los verdes siguen siendo lo menos pior, pero no estoy 100% convencida.
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jueves, 22 de marzo de 2012
La tan insinuada escena Meg Ryan (1/2)
Mis ganas de comerme al mundo, para las que mi mes en Saarbrücken con una asesora personal para aquello de la bienvenida a Germania, un amante luxemburgués que tenía his own little garden e incursiones en solitario en Francia y en Völkslingen fue una decorosa entrada, me condujeron a un concierto de Morrisey una semana después de mi arribo a Hamburgo. Como pude encontré el sitio de venta de los tickets e hice la compra. Nunca he tenido problemas pidiendo mapas de una ciudad y que por favor rayen a dónde es que necesito ir. Además estaba viviendo a las puertas de Sankt Pauli, el red-light district legendario del puerto en Hamburgo, esa fue la bienvenida que me dio la ciudad. El escenario era un club de garaje al que jamás regresaría mientras viví allá, en una parte que ya no era central -sin ser tan lejana tampoco-. Cuando llegué a la salida de la estación no vacilé en preguntarle al gato que venía detrás mío que para dónde quedaba el sitio con la X en el mapa que me habían dado. Yo todas mis vueltas las hacía en inglés, por supuesto. Pas d'allemand. Así que cuando el gato me preguntó si no hablaba alemán, le dije que no, just english.... or spanish... ah bueno. El gato era un chileno que también se dirigía to the very same event. Llovía y creo que desde que le hice la pregunta inicial ya lo había cubierto con mi paraguas y seguimos caminando juntos bajo la lluvia. Vimos todo el concierto juntos, el chico conocía más canciones que yo. Durante el concierto Morrisey arrojó su camiseta al público y esta fue despedazada. Pablo (creo que se llamaba así) alcanzó a hacerse a un harapo y yo llegué a tener una fotografía con la reliquia, que era del mismo color de la camiseta que yo llevaba ese día. Me acompañó a mi casa de regreso, no sin antes haber tomado una cerveza en el Onkel Otto, el bar de okupas en Sankt Pauli, a la vuela de mi esquina. El paraguas de la primera escena se quedó allí olvidado para siempre. Pablo, un -según él- pituco santiagueño estudiado y bohemio atrapado en un trabajo en el correo y un matrimonio aburrido con bebé en Hamburgo, tuvo algún gesto galante y una invitación a otro bar en la zona (Molotov, a ese sí volvería), que acabó en un polvo triste de escasa significancia e indigna recordación y la posterior desaparición de escena de la protagonista.
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sábado, 21 de enero de 2012
Fin de las droguerías inmundas
En alemán existe la palabra "Drogerie", que no se refiere a la droguería colombiana / farmacia hispana, sino a la droguería española: "tienda en la que se venden productos de limpieza y pinturas". Como yo la defino: un supermercado sin líchigo. O como el Tía, ahora que lo pienso. Claro que ese modelo fue el que yo conocí a mi llegada, antes las droguerías eran también como las tiendas de barrio y poco a poco fue que se fueron convirtiendo en autoservicios.
En general me encanta ir a la droguería -yo, que me creo tan inmune al consumo-, pero hay una cadena que desde el principio me sacó corriendo por su nombre (en mi alemán nulo "Schlecker" siempre me sonó como "schlechter", más malo) y por lo feo de sus locales. Asombroso cómo podían quitarle el encanto al espíritu del negocio. Sus prácticas con los empleados (los hacían renunciar para contratarlos después como temporales) no ayudaron a mejorar esa imagen paila. Ayer la administración anunció la declaración oficial de bancarrota, por lo que la prensa también tiene todo tipo de resumenes de la historia de la empresa. Dizque fue la líder del sector en los 80s -hard to believe-. Bien idos.
Lo que me llama la atención es que por ninguna parte se menciona lo inmundo de los locales como causa del declive, ha de ser hipersensibilidad mía.
En general me encanta ir a la droguería -yo, que me creo tan inmune al consumo-, pero hay una cadena que desde el principio me sacó corriendo por su nombre (en mi alemán nulo "Schlecker" siempre me sonó como "schlechter", más malo) y por lo feo de sus locales. Asombroso cómo podían quitarle el encanto al espíritu del negocio. Sus prácticas con los empleados (los hacían renunciar para contratarlos después como temporales) no ayudaron a mejorar esa imagen paila. Ayer la administración anunció la declaración oficial de bancarrota, por lo que la prensa también tiene todo tipo de resumenes de la historia de la empresa. Dizque fue la líder del sector en los 80s -hard to believe-. Bien idos.
Lo que me llama la atención es que por ninguna parte se menciona lo inmundo de los locales como causa del declive, ha de ser hipersensibilidad mía.
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Mi futbolista más bestiarista en Alemania
La Bundesliga sería sin duda también un escenario ideal para un Bestiario del Balón local; no sé si exista uno, hasta allá no me da la erudición, pero mi ex -que la tenía más que yo- decía que a estos nativos no les alcanza el sentido del humor para eso.
Anyway, con lo poco que sé alcancé a fijarme desde siempre en Aílton. Este brasilero, que en sus 11 años en Alemania apenas aprendió a decir "Aílton, Tor, zufrieden", alcanzó a ser el mejor jugador y goleador de la Bundesliga en sus mejores años, pero luego vendría el declive en el que la calidad de los clubes que lo empleaban era inversamente proporcional a su peso corporal.
¿Por qué lo saco a bailar ahora? Porque sigue siendo fiel a su trayectoria bestiarista y dio el siguiente paso que tenía que dar: actualmente participa en el reality de los (ex)famosos en la selva. Jawohl.
Anyway, con lo poco que sé alcancé a fijarme desde siempre en Aílton. Este brasilero, que en sus 11 años en Alemania apenas aprendió a decir "Aílton, Tor, zufrieden", alcanzó a ser el mejor jugador y goleador de la Bundesliga en sus mejores años, pero luego vendría el declive en el que la calidad de los clubes que lo empleaban era inversamente proporcional a su peso corporal.
¿Por qué lo saco a bailar ahora? Porque sigue siendo fiel a su trayectoria bestiarista y dio el siguiente paso que tenía que dar: actualmente participa en el reality de los (ex)famosos en la selva. Jawohl.
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Dejen en paz al presidente pelmazo
Hoy, una serie especial de posts sobre el entorno geográfico, para deshacerme de algunas impresiones que no puedo comentar sino con mi compañero de oficina, a quien por razones laborales obvias y otras de afinidades personales no tan obvias no puedo estar todo el día importunando con pendejadas como estas.
===
El presidente en Deutschland es más bien como de adorno, algo así como los reyes en las monarquías constitucionales. El cargo no es hereditario sino elegido por el congreso, así que tiene peso político y reviste eso sí mucha dignidad. No faltó el presidente turbayesco en los 60's, al que se le abona que visitara África aunque hubiera comenzado sus discursos con "Estimados damas y señores, queridos negros", y el pobre anterior que sacaron corriendo nada más por llamar las cosas por su nombre (¿por qué hay soldados alemanes en Afganistán sino es por defender los intereses económicos de Deutschland?)...
Pero el caballero que está ahora se las ha arreglado para quedar aún peor por haber aceptado favore$ de amigos estando ya en sus altas posiciones (antes fue gobernador de Baja Sajonia). ¿Quién no acepta gestos de simpatía? eso no es lo que me parece malo, allá él y su moral elástica; el problema fue que al principio lo negó todo, nada más para irlo admitiendo después pero a cuentagotas. Los medios se resintieron -Mr. President también dizque llamó a varias redacciones a pedir que no publicaran cosas- y ahora también se dan garra con detallitos insignificantes. Falta nada más que sigan denunciándolo por haber cambiado puntos acumulados en las compras o haber comprado ropa en rebaja.
PS1 del 24 de enero: Y siguen saliendo trapitos. Ya estuvo bien, hombre.
PS2 del 24 de enero: Después de lo del seguimiento a congresistas de la izquierda por parte de los servicios de inteligencia mientras que los neonazis mataron e hicieron a su antojo (se supone que a estos chicos también los vigilan los servicios de inteligencia), I give up. Este pedazo de país tiene el presidente que se merece.
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El presidente en Deutschland es más bien como de adorno, algo así como los reyes en las monarquías constitucionales. El cargo no es hereditario sino elegido por el congreso, así que tiene peso político y reviste eso sí mucha dignidad. No faltó el presidente turbayesco en los 60's, al que se le abona que visitara África aunque hubiera comenzado sus discursos con "Estimados damas y señores, queridos negros", y el pobre anterior que sacaron corriendo nada más por llamar las cosas por su nombre (¿por qué hay soldados alemanes en Afganistán sino es por defender los intereses económicos de Deutschland?)...
Pero el caballero que está ahora se las ha arreglado para quedar aún peor por haber aceptado favore$ de amigos estando ya en sus altas posiciones (antes fue gobernador de Baja Sajonia). ¿Quién no acepta gestos de simpatía? eso no es lo que me parece malo, allá él y su moral elástica; el problema fue que al principio lo negó todo, nada más para irlo admitiendo después pero a cuentagotas. Los medios se resintieron -Mr. President también dizque llamó a varias redacciones a pedir que no publicaran cosas- y ahora también se dan garra con detallitos insignificantes. Falta nada más que sigan denunciándolo por haber cambiado puntos acumulados en las compras o haber comprado ropa en rebaja.
PS1 del 24 de enero: Y siguen saliendo trapitos. Ya estuvo bien, hombre.
PS2 del 24 de enero: Después de lo del seguimiento a congresistas de la izquierda por parte de los servicios de inteligencia mientras que los neonazis mataron e hicieron a su antojo (se supone que a estos chicos también los vigilan los servicios de inteligencia), I give up. Este pedazo de país tiene el presidente que se merece.
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miércoles, 6 de julio de 2011
La vida supera la tragedia
Tanto que luché por que J. hiciera algo con su tiempo,
para que ahora por cuenta de la ley tenga que pasarle dinero y así seguirle alcahueteando.
No hay justicia humana, soy una víctima del destino.
A punta de cliché será, porque de veras que ya estoy más allá de la indignación y el empute.
Es el precio de mi libertad.
para que ahora por cuenta de la ley tenga que pasarle dinero y así seguirle alcahueteando.
No hay justicia humana, soy una víctima del destino.
A punta de cliché será, porque de veras que ya estoy más allá de la indignación y el empute.
Es el precio de mi libertad.
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