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sábado, 14 de noviembre de 2015

Estambul - finally


Es imperdonable que aún no haya dejado testimonio de mi estadía de 10 días en Estambul. La oportunidad se dio en diciembre de 2013, en el que aún tenía más de dos semanas de vacaciones en ese año y estaba absolutamente desparchada para navidad.  La lección que me dejaran una navidad sola en Hamburgo en 2001 y una excursión a Viena para esa fecha en 2003 me previno de intentar pasar esos días en tierras cristianas.  Qué mejor que ir a templar a un país en donde no haya nada de esos embelecos y mejor aún, tener por fin mi añorado tete-a-tete con mi admirada Estambul, otrora Constantinopla, posterior Bizancio, capital imperial a lo largo de milenios.  Saqué valor de no sé dónde y toda espontánea contacté al estambulita de ensueño en Facebook proponiéndole un casual encuentro a tomar café ahora que iba a su ciudad natal.  Que lástima que no podía, vive en algún lugar en Alemania que me doy cuenta ahora de que no registré.  Tengo tan descuidado este blog que había olvidado el registro de ese Sehnsucht que yo ya tenía con esta ciudad.  Pero el encuentro fue tan excitante que puedo dar muy buena cuenta de él incluso casi dos años después.

Obviamente que una ciudad con esa ubicación geográfica no tenía cómo decpcionar las expectativas.  Hace poco topé este artículo del New Yorker: en las obras del Mármararay cuando acababan de extraer los hallazgos del s. VII se encontraron con unos... del 11.000 a.C. Ese sitio es tan estratégico que está condenado a estar lleno de vida desde casi siempre.  Y además hermoso.  La vista desde el Sultanahmet de los dos mares es preciosa. No tuve de otra que enamorarme. Tenía toda la escenografía mental de la ciudad gracias a Pahmuk y de los palacios vía un libro que dejara mi hermano olvidado por aquí de la historia del harén turco, que es la misma del imperio otomano. La belleza de los lugares históricos (es especial de las mezquitas, Santa Sofía por Dios) quita el aliento. Pero el impacto de Estambul fue más que eso.  Su espíritu resultó ser muy fácil de interpretar porque era muy de la onda de la Bogotá que viví.  Era asombroso estar parada en cualquier esquina y sentirme como si estuviera en Bosa, el Restrepo, San Victorino, la Soledad, el 7 de agosto, la 9° en el centro.  Intenté irme caminando de Taksim, la plaza de las manifestaciones, al centro por un camino alternativo a Pera / Galata, nada más para constatar que hay un agujero negro comparable a la Perseverancia en ese trayecto.  En el centro también se veían silleteros, un oficio antiguo en vía de extinción, y su versión más moderna, los carretilleros; emboladores, vendedores ambulantes, pescadores sobre el puente del Gálata, artistas callejeros... En Kadikoy me sorprendieron la vivacidad del mercado, la sencillez y la delicia de un yogurt con miel y el doppelgänger del Centro Cultural del Libro del centro de Bogotá.

También me hizo sus desplantes la condenada.  Foco turístico desde hace décadas -no sabía que algunas reliquias musulmanas aún se encuentran en el palacio de Topkapi, por lo que la ciudad es desde hace marras lugar de peregrinación del mundo musulmán-, casi maldita sea nadie habla inglés. Mucha trampa para turista, no pude evitar caer en una. El primer y único taxi que tomé en ese viaje, desde Taksim hasta mi hotel en el Sultanahmet a mi llegada, no sólo me esquilmó sino que el hijueputa taxista fue muy grosero.  Fui timada en un tour que traté de hacer a Bursa, la que fuera la capital otomana mucho antes de la conquista de Constantinopla, fui víctima del grupo juvenil del medio oriente que decidió mejor irse a esquiar que ir a ver edificios viejos, pero me las ingenié para regresar por mi propia cuenta a Estambul. Todos los hombres nativos que se cruzaron en mi camino -excluyendo el dueño y el portero del hotel- intentaron su lance galante conmigo por el mero hecho de estar paseando sola, menos mal no llegaron a ser atrevidos, pero no dejó de ser, a lo largo de los días, jarto.

Pero con todo la amé.  No dejó de hacerme chistes y guiños, de mostrarme escenas curiosas, paisajes y casas bellos. Tiene muchas librerías y tiendas de artículos de escritura y dibujo, como Praga y Viena. Los títulos en las librerías tenían, además de autores turcos, muchos autores occidentales.  Tomé todo el jugo de granada que pude.  Por supuesto que como todo peñasco que da al Mediterráneo es pura loma, mis rodillas lo resintieron bastante.  Traté de montar en transporte público, ferries incluídos, lo más que pude.  Hubo además dos ferries en el Mármara y el metro por debajo. No dejó de ser extraño tener que cubrirme la cabeza y quitarme los zapatos en las mezquitas, no dejó de indignarme tener que ponerme en la última fila en las mezquitas "normales" (con no tanta presencia de turistas occidentales).  Los cementerios otomanos, que se encuentran por todas partes, me impresionaron: los muertos están enterrados verticalmente y sobre la lápida va la forma del sombrero que el muerto usaba en su oficio.


Algo que se robó mi corazón fue la deferencia que le tienen a los animales callejeros.  Siempre hay comida para gatos por ahí disponible, alguna vez que vi unos perros solos por ahí a sus anchas pensé en "pobrecitos perritos" antes de ver las casas perrunas que tenían en una esquina de un parque. La ciudad me regaló la escena de un hombre en el barrio de las tiendas para rusas (una moda tan gatuna en las vitrinas que los letreros en cirílico eran redundantes) piropear una mujer, patear un gato y acariciar un perro en menos de 20 metros.  Lastimosamente la hospitalidad animal también se extiende a las palomas. 

Fue mi primer paseo con smartphone, como se ve por la relativa abundancia de fotos linkeadas, y con twitter disponible.  Buena cuenta de algunos sabrosos entremeses del viaje quedó registrada ahí.

En 2012 leí la edición hispana de "El museo de la inocencia" de Pahmuk. Estaba a punto de mandarla al diablo porque la chilladera del protagonista con su Füsuncita -la heroína, Füsun- me tenía mareada, pero por casualidad leí en el periódico de la inauguración del museo del mismo nombre en Estambul, complemento de la novela, a cargo de su autor.  El libro tiene en uno de los capítulos finales un bono para ingresar al museo sin pagar mostrando el libro, hay un espacio para el sello del museo. Cómo no que hice buen uso de mi ejemplar

Ahora que estuve en Creta, otro paraje mediterráneo con rastros otomanos también (los otomanos le birlaron la isla a los venecianos en ~1660 y la perdieron a fines del s. XIX), no dejé de recordar y suspirar a Estambul y de tomar ánimos para por fin escribir el reporte que estaba debiéndole a este blog.

sábado, 15 de febrero de 2014

Camboya

Impresiones de un viaje, un año y varios meses después:

Camboya es un país muy bonito, saliendo adelante, rebuscándosela, digno en medio de su pobreza: muy pocos mendigos y casi ningún indigente.
Asombroso lo democrático que ha sido la expansión de los teléfonos celulares, allí también vi MUCHAS personas con un cacharro de esos.
Y con los nuevos celulares, el internet:  wifi free en todas las acommodations, en la casa campesina en la aldea o en la villa de pescadores quizás ya no, pero de resto por doquier.
La comida es deliciosa, no lo esperaba.  Pensé que jamás probaría de nuevo el sabor de un plato cocinado con leña, pero Camboya me brindó esa sensación de nuevo en mi vida.  Tampoco esperaba que se comiera tanto chanchito, dizque son budistas.
Los templos de Angkor son preciosos.  Me encantaba ver la sucesión de puertas en perspectiva en algunos pasajes de los templos y percibir a la naturaleza viva, inclemente, reclamando lo que fuera suyo.  Qué quedó de aquellos señores poderosos.  "But now all is gone" fue una de las frases que el guía camboyano más repitió a lo largo del viaje.  Era un chico bastante avispado, inteligente y simpático -don't mean handsome-.  No tuvimos para nada incovenientes con él  Muy abierto, nos contó sus experiencias durante la guerra civil de los 80s-90s (tiene 32 años y no tiene una falange de un dedo por culpa de la guerra.  No fue una mina -a Dios gracias- sino que la guerrilla de Pol Pot incomunicaba a los pueblos destruyendo infraestructura y atacando a los pocos que se aventuraban.  Por eso no pudo llegar oportunamente a un hospital que obvio no había en su pueblo).
Como fue paseo organizado por una agencia para un grupo, pues este asunto de estar 2 semanas "confinados" en una serie de actividades (algunas de ellas tipo reality show en la selva, como una pernoctada en un solo cuarto en una casa campesina y en una casa de pescadores sobre palafitos con un hijueputa gallo cantando desde las 4 am y compartiendo una letrina y una ducha de echarse agua con un cuenco de plástico) con otros 7 desconocidos y una amiga con la que nunca había salido de viaje fue también bastante intenso.  Hubo buena suerte y fuimos un grupo homogéneo, die Leute haben brav mitgemacht (todos puntualitos y cooperando), nos llevamos bien entre todos.  Hasta diría que me enriquecieron el paseo.
También había una guía alemana, una chica que vive en la región y trabaja siendo guía de tales viajes.  Se portó bien conmigo, me apoyó en un momento en que fui "atacada" (por decirlo así) por parte del austríaco del paseo - releo la frase y aunque así fue, siento que tengo que aclarar que no fue ataque físico-; teníamos en común con ella el estar entre dos mundos, tenía puntos de vista interesantes y afines, pero también se gastaba su geniecito, especialmente por las mañanas, y tenía casi a diario unas reacciones que eran feas de ver (insultar a los meseros, hacer comentarios desobligantes o reclamos que podrían ser hasta justos pero regañando groseramente, etc.).  Uno tiene derecho a levantarse con el pie izquierdo de vez en cuando, pero no tan seguido.
No solo vi arrozales verdes sin fin -el arroz aún no está maduro-, sino también por fin otra vez la Vía Làctea.
El colonialismo fue una mierda pero gracias a él es que se puede desayunar café, baguette y croissants en Camboya.
Disfruté de la naturaleza del trópico, vi luciérnagas, manglares, insectos, selva.
Mi par de sandalias hand made que me trajera mi mamá hace años no sobrevivieron ese paseo.
Los mamoncillos camboyanos (longans) son ambrosía.  Comí todos los que pude.
Vi muchos papayos por todas partes pero en muy pocas me dieron papaya (literalmente, jojojo).
Hice berrinche por la piña en la comida de sal.
Hice todo tipo de chistes mentales pendejos con el nombre del plato nacional (amok).
Comí cocodrilo en grill camboyano.
Muy pobre Camboya, incluso para estándares colombianos.  Ni mierda de industria nacional (aparte de la de cerveza, que patrocinamos generosamente) ni de clase media. Corrupta a podrir.  El gobierno dió en concesión privada la zona turística de Angkor.  3 millones de visitantes a U$40 la entrada da U$120 millones que van derecho a las arcas del consorcio privado que lo administra.  Curioso es que todos los templos son mantenidos con ayuda de gobiernos extranjeros, ninguno por la administración.  Los dueños del consorcio son chinos íntimos amigos del presidente.  Este mismo consorcio hizo un casino como de mafiosos en la mitad de un parque nacional, bellísimo.  Aterra pensar que toda una generación de gente pila (los estudiados, los intelectuales, los líderes) que debiera estar ahora gobernando fue borrada por el Khmer rojo y eso se nota.  Pnom-Pehn tiene su lado bestia. La gente es simpática, los alemanes quedaron matados. Yo también pero no tanto. Me impresionó su tara de querer tener la piel blanca, semejantes morochos bajo semejante sol.
Climita de mierda, qué fea esa sensación de estar todo el tiempo hasta con los calzones húmedos de sudor y que la ropa lavada no se seque jamás.
Con K., mi compañera de viaje, seguimos siendo parceras, este viaje fue prueba superada.  Cosa que no era obvia: su rayón es precisamente que le dan una jartera enorme los grupos de desconocidos y justo y va y nos mete ahí, ella fue quien sugirió ese paseo en esa agencia! Al final se integró hasta más que yo, pero los primeros 4 días no pudo dormir por mucho que traté de convencerla de que se relajara y disfrutara.

domingo, 28 de marzo de 2010

Refuerzos

Llegó la hora de un replanteamiento difícil pero mandatory.

Un fin de semana en la capital del otrora imperio espanhol -imposible dejar de pensar de dónde salió toda la plata para eso que tenía en frente, muy mamerta de mi parte, I know-, con otras amigas, ayudando y disfrutando en donde y cuanto pudiera -y vaya si lo hice en el reencuentro con una pareja amigota de los viejos buenos tiempos que también anda por allá, todavía cargo con ese guayabo / resaca-, y el siguiente con una de las amigas de Colombia que más echo de menos y con quien tuve el privilegio de compartir casi 48 horas seguidas me dejaron en forma para lo que se me viene pierna arriba.

Como bien sabe burlarse el entranhable ser pastuso que me acogió en Madrid, si vienen a visitarme a Düsseldorf es que me quieren mucho. Ella ya estuvo por aquí, valga la aclaración.

Lo bueno de las treintonas es que ya estamos más aterrizadas, somos más glamorosas y nos meten menos los dedos en la jeta. Ya no estamos como para. Claro que si nos toca, cerramos filas y hacemos todo lo posible por ofrecer "wellness para el alma", porque sabemos y podemos darlo. Otra cosa es que todas lo reciban, pero se cumple con haber "dado feedback", como dicen en mi empresa.

La amargura fingida contra los galanes en nuestros veintes se torna en auténtica en esta treintena. Inevitable: todos, absolutely all, resultan siendo unos malparidos que no son dignos de nuestro querer. Y ahí seguimos a la pata de ellos, o ellos a la de nosotras. Triste la condición humana.

Anio de decisiones. La fuerza esté con nosotras.

sábado, 30 de enero de 2010

Bulto de sal

No es sino que me vuelva súbdita alemana* para que mi nuevo gobierno comience a desquiciarme. Creo que comenté que el anio pasado hubo elecciones departamentales y municipales, pero omití contar que también las hubo federales. Los liberales (aka socialistas) salieron como pepa de guama de la coalición -suena estúpido, pero hay tantos parecidos entre las historias recientes de Colombia y Alemania!-, para dejarles el campo calentito a los neoliberales (aka liberales). Como serán de demoníacos estos últimos, que ahora los que fungen de mamertos izquierdosos -perdón el pleonasmo- son los conservadores (aka cristinodemocrátas)!! Hay que ver las maravillas que ya comenzaron a hacer los neoliberales por su generoso electorado: una ley que disminuye la carga fiscal del sector hotelero (se supo luego de donaciones de este sector a este partido por varios millones de euros) y ni un pepino para resolver el hueco enorme en las finanzas del sistema de salud**.

*: Esta belleza es cortesía de El Destiempo, creánme.
**: En todas partes se cuecen habas.


Y hay una §$%/= guerra en Afganistán y un contingente alemán presente y los políticos y los medios se preguntan que por qué será que hay muertos por allá.

De mala gana acuerdan mandar más soldados, menos de los que pidieran los gringos, y sugieren que mejor formen a más policías locales. La guerrilla talibana paga 4 veces más que la policía en Afganistán, btw.

Y ahora el invierno volvió a ser como era antes de que yo llegara. Nunca había visto nieve en mi vida durante tanto tiempo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

InAusLand

Los freiburgueses se-las-traen. No puede ser posible que un lunes a las 11 de la noche todavía se vea gente por la calle como si fueran las 6 pm. No menos increíble es que encuentres una estación de servicio / gasolinera abierta 24 horas sirviendo comida caliente cerca de tu casa, que no es precisamente en el centro. Una estación Esso con tigre y todo, como la de la 7ma. con 59 en Bogotá. Ya por eso sería que no me sorprendió tanto verlos el viernes por la noche corretear por los bosques, subirse al mobiliario público y ponérselo de ruana y baniarse con bicicleta y todo (la bicicleta es un apéndice natural del cuerpo de los freiburgueses) en el lago.

sábado, 23 de agosto de 2008

Todo cambió para seguir igual

No es que no me esté pasando nada, de hecho me están pasando muchas cosas en muchos aspectos de mi vida, pero no encuentro nada digno de postear, ignoro por qué. También tengo la sensación de que es mal general, que no soy la única que guarda silencio.

El ventilador se prendió en el trabajo, con saldo un trabajador menos en el grupo, quien tenía toda la experiencia en el tema, y la incorporación de una nueva integrante pero sólo a 50% y a quien hay que entrenar también, aunque no hay que comenzar de ceros; a eso se le suma la enajenación de mi jefa, la promoción de una companiera con los tintes de la eufemística envidia de la buena y aterrizada en el mundo real que eso trae consigo y el descontento total de una colega, quien tendrá el 50% restante del tiempo de mi -nuestra- nueva colaboradora.

Y quiso el destino que yo hubiera pedido dos semanas de vacaciones hace como tres meses justo a partir de ahora. Así encuentre todo patas arriba cuando regrese a la oficna -lo cual espero que no pase, de todos modos me traje el portátil para revisar la correspondencia y no encontrar el cerro de 200 emails para leer de bienvenida-, no deja de ser bueno que el reajuste de las cosas me sorprenda haciendo esta pausa.

Nos vamos rumbo al sur, a la Selva Negra. A ver qué nos espera.

domingo, 23 de marzo de 2008

Que conste


Encontrado en la edición online de El Destiempo de hoy. No hay que dejar de comentar la vergüenza ajena que me produce la falta de mayúscula al comienzo del párrafo.

No deja de ser un alivio que otros lleguen con investigaciones a una conclusión que para mí fue una experiencia de vida. No estaba loca, no estaba sola.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Vecinos

Si de algo se da cuenta el emigrante colombiano es de lo rápido que transcurre la vida en el terrunio. Mi mamá ahora está trabajando horas extras (anios de pensión, quiero decir) para el Distrito Capital, mientras que aquí todavía estaría a anios de su retiro. Yo acabo de ingresar como ejecutiva joven a una multinacional pero a mi edad ya sería un cachivache en Colombia. El contraste también se aprecia al otro lado de la cadena: la cantidad tan inverosímil de viejitos que hay en este país. Yo creo que en Col. también los hay (aunque también he de decirlo, ninguna de las familias de mis padres se caracterizó por la longevidad de sus abuelas, yo no conocí a ninguna y al paso que voy mi mamá quién sabe cuándo pintará tales canas), pero lo que pasa es que no salen a la calle porque los atracan, se pierden, se caen, etc. Aquí también, aunque en menor escala. Dentro de las conversaciones plastas de sobremesa en el comedor de la empresa está el tema "papás en el hogar geriátrico", del cual gracias a Dios aún no me ocupo, pero por favor no ignorar el tono patético de "aún". Y estoy a algunos miles de kilómetros de distancia.

En el edificio en el que ahora vivo no hay más que viejitos. La vecina de piso, Frau Wurms (Gusanos, juro que no es apodo mío, yo le digo Frau Vögelchen (Pajarito) por la razón que sigue a continuación): tiene 85 anios, un difunto marido que fuese actor de alguna fama en Berlín, un hijo que la visita todos los domingos y un pajarito en su apartamento. Todo el día no hace más que conversarle al pajarito:

-UUUUUUUUUUUUiiiii, UUUUUUUUUuuuuuuuuuuuuuUUUUUUUUUUUUUUiiiiiii, uUUuUUUUUuuuuUUIIiii..

En el mes que llevo oyéndola, el pajarito solamente le ha contestado una vez. Como ya escribiera por ahí alguna vez (y no voy a engüesar a nadie con ese link), para ese desprograme senil espero seguir teniendo un blog.

domingo, 7 de octubre de 2007

Chauvinista

...creyeron en sus fuerzas, “No te des por vencido ni aún vencido”; porque son animales sudamericanos con hambre, con soledad y con sed, que se adaptan a cualquier selva, terreno, territorio o situación por más extrema que esta sea; porque a la discriminación europea se la frena con la inteligencia, malicia, audacia y el coraje propio de la raza Latina.


Del blog de Juan Linares en Semana.

No se me había ocurrido verlo así, pero los desplantes de la oficina de desempleo (link en alemán) pudieron haber dado para justificar una andanada exagerada como esta.

sábado, 25 de agosto de 2007

Atenta nota

En Colonia la gente habla en los lugares públicos. La calle y el metro están repletos de susurros y voces. Quizás realmente había llegado la hora de salir de la silenciosa Hamburgo.

domingo, 20 de mayo de 2007

Roce social - Despedida de vecinos

Los seniores V. se mudaron el viernes de este edificio. A Frau V. yo me la encontraba seguido, éramos las únicas que usábamos el área comunal para secar la ropa. A Herrn V. lo veía más bien poco, por su delicado estado de salud. Precisamente por eso fue la mudanza: su vivienda era en el 5° piso y a Herr V. ya el cuerpo no le da para tanto escalón. J. nunca perdió oportunidad de ayudarles a cargar las compras cuando los veía.

Ese viernes nos dejaron una notita invitándonos a una reunión de despedida el domingo. Allí estaba Frau B., una croata que lleva también la pila de anios por aquí, la familia Pérez (no es pseudónimo, son chilenos), Hugh Bliss y nosotros. Los V. comentaron que les había costado trabajo dormir en su nuevo apartamento, porque era raro tener que acostumbrarse a las nuevas paredes, después de 54 anios de estar viviendo en las de antes!! Se conocieron en una academia de baile en 1950, en la que no tocaba pagar inscripción pero sí llevar una briqueta de carbón en cada clase. Llevaban una semana de casados cuando se trastearon a este apartamento, en el que ni siquiera podían cerrar las puertas porque estaba todo recién pintado, así de nuevo era. Aquí tuvieron y criaron a sus dos hijos y a varias generaciones gatunas.

Alles Gute para los seniores V. en su nueva vivienda en un primer piso.

martes, 24 de abril de 2007

El pasado no perdona

Este país tiene, como bien se sabe, un pasado reciente bastante turbulento. El estado de borrón en el que quedó después de la guerra le permitió decir "cuenta nueva" con sobrada holgura. Y hubo los golpes de pecho, los juicios de Nürnberg y el milagro económico. Y todos tan contentos.

Pero con todo lo borrón que estaban y lo cuenta nueva que lo intentaron, también hubo mucha mugre que quedó bajo el tapete. Inevitable, diría yo. La verdad extrema hasta las últimas consecuencias es algo más o menos imposible para los humanos, tan frágiles, de tan corta existencia. La nueva clase dirigente del país que salía de las cenizas era en buena parte la burocracia nazi. Cientos de funcionarios grises, que también habían participado de la manera más consciente de los crímenes del régimen, se sentaron después como jueces, gobernadores, políticos. Ni hablar de muchos industriales que se beneficiaron durante la guerra con el trabajo forzado de los prisioneros de los campos de concentración y jugosos contratos fabricando armas, que después de la guerra siguieron enriqueciéndose -y generando empleos e impuestos, claro-.

Hace dos semanas murió uno de esos dinosaurios. El senior fue gobernador del estado de Baden-Württenberg por largo tiempo, hasta fines de los 70 cuando algún folio escondido de su hoja de vida salió a relucir: el senior, en su calidad de juez en aquellos nefastos tiempos nazis, había firmado la sentencia de muerte de un desertor del ejército. En el discurso fúnebre, el actual gobernador de ese estado no dudó en elogiar el compromiso antinazi del difunto. Ahí fue Troya y tanto jorobaron y jorobaron (los de la oposición y los del propio partido: sobra decir que los dos gobernadores en cuestión son godos -el sur es godo y católico en Alemania- y hasta la mismísima Angie metió cucharada en el asunto) que al gobernador le tocó salir a retractarse más de una vez, hasta que por fin dejó medio contentos a los quejumbrosos. La historia no es para nada trascendente, pero muestra cómo ni el saldón de cuentas más meticuloso alcanza a depurar toda la verdad ni a sanar todas las heridas ni siquiera dos generaciones más tarde (60 anios).

jueves, 8 de febrero de 2007

Mapas con sentido

Un grupo de investigadores tuvo la brillante idea de exponer diversas estadísticas mundiales ligadas a una representación geográfica del globo. Lo novedoso es que no se ven los mapas con diferentes escalas de color o con convenciones o achurados explicados en una cajita al lado, sino que el parámetro en cuestión es asociado al tamanyo del país. Lo mejor es ir a la página del proyecto (Worldmapper se llama) y verlos uno mismo.

Es triste ver a Africa como un vil colgandejo vacío en muchas de las estadísticas que se refieren a prosperidad, educación, expectativa de vida (digamos las positivas) y como un globototototote a punto de reventar en aquellas otras referentes a casos de SIDA, malaria, víctimas de epidemias (las malas). Y exactamente el inverso para los gringos y los europeos occidentales. En estos bandazos y con todos los problemas que azotan a la región, Latinoamérica siempre aparece más o menos del mismo tamanyo que el mapa "original". Eso sí, aparece bien gorda a la hora de los recursos hídricos. India casi siempre aparece gordita, tanto en las buenas como en las malas.

Yo, muy patriota, buscaba siempre la esquinita de marras. Como ya dije, Latinoamérica tiende a ser más o menos uniforme a lo largo de los mapas. Sin embargo, la esquina colombiana aparece gorda en:
- los mapas forestales (tanto de recursos como de deforestación)
- en el de víctimas mortales por explosiones volcánicas (por lo de Armero, una población de unos 25.000 habitantes que fuera sepultada por un avalancha de lodo producto del deshielo del volcán nevado aledanyo que explotó en noviembre de 1985)
- en el de desplazados por conflicto (vaya sorpresa) y en el de inmigrantes por conflicto (que se han ido del campo a la ciudad pero todo dentro de las mismas fronteras nacionales)
- y oh, sorpresa.... en el de olas de gripa! A quienes se extranyan por andar a cada rato capoteando y/o padeciendo diversas epidemias de gripa a lo largo del anyo, este mapa puede darles un poco de razón: al menos no es una impresión subjetiva, es que la gripa se ensanya allí. La pregunta que me queda: por qué especialmente allí?


De cualquier modo, un proyecto interesante.

jueves, 1 de febrero de 2007

Socialismo, patria... o chiste

El humor, esa maravillosa arma del pueblo contra los poderosos que los oprimen.....

Qué bajo que viene cayendo este blog, ahora con sección de cuentachistes. En desagravio, puedo decir que los chistes en cuestión eran al menos "desconocidos" en mi contexto. Es que la cortina de hierro quedaba por aquí no más al oeste y la generación que no tiene idea de qué carajos era eso recién comienza a despuntar -es decir, el asunto todavía tiene bastante sobreviviente-.

Se pone uno a ver los paisajes (10, 15 anyos después, o fotos de entonces) y sí, la República Democrática Alemana estaba llevada. Fue desmantelada sistemáticamente por Rusia como compensación de todos los males que le produjera Alemania en la Segunda Guerra. Y la RDA era el país considerado como el ricacho de la zona!! cómo estarían los otros??

Así que aquí va una selección de los chistes que he pescado en foros y en documentales. Seguramente pronto llegarán en versión cubana -cuando Fidel cuelgue los tennis- y en un más largo plazo, la versión veneca.

Qué pasaría si se implantara el socialismo en el desierto del Sahara?
Los primeros diez anyos, nada. Y entonces, de repente, se pondría escasa la arena.


Un senyor sale a comprar papas. Sin embargo, por andar distraído acaba entrando a una carnicería. Mira a su alrededor desconcertado y le dice al carnicero:
-No me diga que no hay papas...
-En donde no hay papas es al frente. Aquí lo que no hay es carne.


Para poder comprar un carro, un ciudadano tiene que hacer tropecientos mil trámites y documentos y sellos y etc. Un día, un afortunado logra poner la última firma y el último sello que le hace falta. El funcionario le anuncia cuando le devuelve los papeles:
-Dentro de 10 anyos puede venir a recoger su carro.
-Ah, muy bien. Por la manyana o por la tarde?
-funcionario desconcertado- Pero si es dentro de 10 anyos... cuál es la diferencia? para qué quiere saber?
-Es que ese día por la manyana me entregan la lavadora.


Las filas también eran una cotidianidad del socialismo. Un hombre lleva algo más de dos horas haciendo la fila para comprar el pan, pero ya no soporta más y le pide al vecino que por favor le guarde el puesto.
-Voy a ir a darle una golpiza al desgraciado de XXXX (aquí poner el nombre del presidente - dictador - canciller del país en donde transcurre la escena).
Y se va. Al rato regresa cabizbajo y recupera su lugar.
- Y? - pregunta el cuidandero del puesto-. Si pudo darle bien duro?
- Nooo, hermano, qué va. La fila para eso estaba el doble de larga que esta.


Reagan y XXXX (de nuevo, aquí poner el nombre del presidente - dictador - canciller del país en donde el chiste es narrado) intercambian opiniones en un encuentro casual en alguna cumbre internacional.
- A mí -dice Reagan- me gusta coleccionar los chistes que la gente cuenta sobre mí.
- En cambio a mí -responde XXXX- lo que me gusta es coleccionar a la gente que cuenta chistes sobre mí.

JAJAJAJA (risas pregrabadas)

Y por qué cuernos no hay chistes sobre el capitalismo?



PS: Supongo que me estaré perdiendo de los chistes de Uribe.
...
...
...
Hay chistes de Uribe?

lunes, 21 de noviembre de 2005

Encuentro internacional

Konstanz estuvo mejor de lo esperado (las amables consecuencias de esperar lo peor y nunca salir decepcionado). Hay montanias, algo sumamente escaso en el norte europeo, y la ciudad hace una buena figura con el lago. Lástima que no hubo mucho tiempo de verla.

Escribiré mejor algunas observaciones sueltas del encuentro internacional:
-Los grupos mayoritarios en este tipo de programas generalmente son: chinos, indonesios, indios (de la India) + bengalíes, aunque los indios los detestan y les enfurece que uno los meta en la misma categoría, qué culpa si son el mismo pueblo pero con otra religión, y rest of the world.
-Alguna vez Héctor Abad escribió una columna sobre “los colombianos nos podremos matar por lo que sea, pero qué bueno que no es por razones de religión ni étnicas”. Sonará un poco cínico, pero departiendo con serbios, croatas y bosnios, árabes cristianos y árabes musulmanes, indios y bengalíes* ... sí, siquiera.
*A estos últimos sólo viéndolos. Generalmente no se integran con nadie.
-“Nunca te compares con los demás, porque siempre encontrarás alguien mejor y alguien peor que tú”. A mí la Desiderata me parece detestable, pero ah demonios si es cierta esta bendita frase. Yo quejándome de mi culo aplanado por 8 horas de tren, sólo para aterrarme cuando vi entrar a los que venían de Cottbus (en la frontera con Polonia), que salieron 1 hora antes de mí y llegaron 2 horas después. Es que las conexiones del antiguo Este son todavía un poco malas.
-Me mordí la lengua no sé cuándo y por supuesto no he dejado de mordérmela exactamente en el mismo sitio durante estos días. Creo que es mi castigo por haber rajado tanto de la gente con mi amiga Natasha, de Serbia, con quien somos companieras de fortunio hace ya 5 anios, fuimos vecinas de residencia estudiantil durante dos y con quien compartimos habitación en el hotel. Me dio gusto poder compartir con ella, cada vez nos queda menos tiempo para vernos. N. también habla espaniol, lo que generalmente nos da una libertad inmensa para seguir con la rajazón.
-Hay otro colombiano en el programa, en la UniStuttgart. Siempre es curioso oir a alguien recién llegado con todas las expresiones frescas, más aún si la persona no es rola; Antonio es cucutenio.
-Por él tuve noticias del ingeniero Jairo Romero Rojas, a quien recuerdo con especial carinio por que con él fue que aprendí lo que sé de tratamiento de aguas residuales. Eso sí, evocar su dark side (boyaco, regodo y machista) también me recordó por qué es que quiero seguir probando fortuna por acá.
-Los bailaderos de salsa en Alemania (no sé si en Europa en general) son abominables. Incurrí por segunda vez por físico desparche. No fui salsera en Bogotá (excursión anual al Quiebracanto y eso) y no extranio la danza ni la música, pero el espectáculo de latinos en busca de alemana, alemanes bailando según el manual y no al ritmo de la música, viejas bailando solas (la salsa no se baila sola, noooo), todo rodeado de palmeras de plástico y Che Guevaras por doquier.....es insoportable.
-La gente nunca está contenta con su apariencia, y es mal que azota a toda la humanidad. La idea llegó sola al ver en un momento a mi colega africana con el alisado cerrero que ya sabemos al lado de una becaria china (de la China) con una permanente que la hacía ver como si hubiera metido los dedos al tomacorriente.
-El edificio en donde se llevó a cabo el evento era la sección de biología de la UniKonstanz. Tenían unos acuarios con unos bichos rarísimos: axolotes, unos sapos con espinas, lucios, bagres y hasta una tortuga feísima sin caparazón. Alguien incluso chismoseó más y puerta adentro vislumbró terrarios con serpientes y aranias. Pero nadie más de mis companieros vio los acuarios, estando al frente. Qué lástima!

Fue, en resumen, una vacacioncita involuntaria y no precisamente con un plan que yo hubiera elegido, pero relajante.

Y ojalá sea mi último encuentro internacional. Después de 6 anios en esas, ya no son carinio sino mamera inmensurable.

P.S. El ajíaco me quedó PODEROSO. Lo de las papitas, bueno, toca apenas con las que hay. En Alemania, a pesar de ser Kartoffelandia, sólo tienen 2 variedades: las que no se deshacen cocinándolas y las que sí se deshacen. Ahí le eché de ambas).

viernes, 2 de septiembre de 2005

Estilo internacional

El estilo al que se refiere este post ya dejó de ser último alarido de la moda para convertirse en todo un clásico del que aún se siguen encontrando ejemplares.

He de admitir que al principio me sorprendió que el estilo tan bien representado por Leonel Alvarez también se viera por estas tierras.

Aquí le tienen nombre: Vokuhila (léase fokujila), que son las siglas de "corto adelante, largo atrás". En colombiano, hasta donde sé, no se le tiene nombre.

No deja de ser curioso que con lo distintas y etc. que puedan ser las planicies alemanas de las montañas colombianas (o las montañas alemanas de las planicies colombianas), el contexto de los fokujilos en ambos lados tenga bastantes similitudes. Como por ejemplo que sus especímenes se encuentren también en el ámbito futbolístico. La palabra que en Dinamarca le tienen al ochentoso look lo dice todo: Bundesligafrisur.

martes, 23 de agosto de 2005

Su Pastidad

Soy gallina y a la hora de aclararme posturas fundamentales tales como la existencia de Dios me voy por la tangente. Me hace falta rigor y disciplina intelectuales para ser una buena atea, así que me quedo con la postura fácil que le vi a un personaje en ya no me acuerdo qué película: Dios existe, pero después de crearnos el anciano se olvidó por completo de nosotros.



En caso de necesitar a un dios y a una doctrina para no dejársela montar, no quedar demodé, probar qué se siente, etc., esta opción puede ser interesante. Un día de estos me convierto a Pastafari, para venerar a Su Pastidad y despotricar del hereje de Darwin y sus malditos secuaces.

lunes, 25 de julio de 2005

Otros oficios, otras preocupaciones

Acostumbrada como estoy a medio leer la prensa para enterarme del acontecer nacional e internacional, fue más o menos shock encontrarme con las Noticias de Baraona. Aunque también hay sus notas dramáticas -la clausura de la escuela, por ejemplo-, qué bucólico que parece todo. Habría podido escribirse lo mismo sobre el pueblo hace 20 años -bueno, en ese entonces no estarían en escasez de jóvenes-; la única referencia tácita a los tiempos actuales es que puede leerse por Internet.