Se avecina trasteo doméstico después de haber pasado la temporada más larga en mi biografía en un único domicilio -casi 10 años, cuando vivía con mis padres juntos tendían a mudarse cada 7 años, mi récord era hasta ahora 8 años en mi último domicilio bogotano-.
Me voy al norte pero sigo al oriente de la ciudad. Cambio la vecindad del Rin por la del Düssel (que, no se olvide y no me canso de insistir, es el aportante del nombre de Düsseldorf, esta bella capital de departamento), la de la reserva natural Urdenbacher Kamp y el bosque de Garath por la del del bosque de Düsseldorf y una vieja mina de carbón vuelta lago, el Unterbacher See. Igual sigo rodeada de naturaleza a la mano, aunque sea man made y (era requisito número uno) estaré aún más cerca del trabajo, aun cuando la ciclorruta es más mehh.
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sábado, 23 de septiembre de 2017
miércoles, 3 de agosto de 2016
Dicha de verano
Y en menos de nada lleva el verano 800 años aunque las vacaciones escolares en realidad hayan comenzado hace apenas 3 semanas, las condiciones luminosas hasta tarde ya son normales y no joden, pocos pero alcanzó a haber algunos días de sandalia, no llovió el día de mi cumpleaños pero sí estuvo gris.
2016 se escurría en sus rutinas hasta fines de mayo con un fin de semana alargado a partir de una reunión de trabajo un viernes en Berlín. Berlín del alma siempre vale la pena la visita, esta vez me quedé en un barrio occidental en donde nunca pasó nada ni en tiempos del muro ni ahora y se sintió muy raro y conocí personalmente a alguien de Twitter. Junio tuvo dos excursiones a Amsterdam, una a principios del mes en compañía de mi alma gemela y la otra a finales con mis hermanos y sobrino. El encuentro con los -medio- hermanos estuvo muy emotivo por la presencia del mayor y su hijo cincoañero que viven en Colombia (se fueron de nuestra natal Bogotá a Cali hace 2 años) y con quien no hablaba largo y tendido desde hacía más de 30 años -a sobrino sí lo conocía pero con él el trato había sido 0-, todo en el marco de una festividad muy alegre del hermano menor que vive en Holanda hace ya años y ya es como de la casa, como pasa también con el alma gemela.
La visita familiar se replicó en mi domicilio düsseldorfeño a principios de julio. De haber un solo especímen M. en esta casa pasó a haber 4 de un momento para otro. Aún digiero la avalancha de cheveridad de aquellos días. Me alegro mucho de que mis hermanos sean y estén ahí. El sobrino fue un capítulo aparte de aprendizaje y disfrute por parte de esta respetable señora que se quedó vistiendo santos por ese lado.
A fines de julio tuve otro encuentro afortunado y raro, uno de los personajes de mi biografía, mi roommate de 7 años en Bogotá, estaba de paso en Hamburgo. Al lado del tiempo familiar, esas 11 horas con este hombre cuentan entre las más preciadas del año, de la vida, de los recuerdos.
Soy dichosa.
2016 se escurría en sus rutinas hasta fines de mayo con un fin de semana alargado a partir de una reunión de trabajo un viernes en Berlín. Berlín del alma siempre vale la pena la visita, esta vez me quedé en un barrio occidental en donde nunca pasó nada ni en tiempos del muro ni ahora y se sintió muy raro y conocí personalmente a alguien de Twitter. Junio tuvo dos excursiones a Amsterdam, una a principios del mes en compañía de mi alma gemela y la otra a finales con mis hermanos y sobrino. El encuentro con los -medio- hermanos estuvo muy emotivo por la presencia del mayor y su hijo cincoañero que viven en Colombia (se fueron de nuestra natal Bogotá a Cali hace 2 años) y con quien no hablaba largo y tendido desde hacía más de 30 años -a sobrino sí lo conocía pero con él el trato había sido 0-, todo en el marco de una festividad muy alegre del hermano menor que vive en Holanda hace ya años y ya es como de la casa, como pasa también con el alma gemela.
La visita familiar se replicó en mi domicilio düsseldorfeño a principios de julio. De haber un solo especímen M. en esta casa pasó a haber 4 de un momento para otro. Aún digiero la avalancha de cheveridad de aquellos días. Me alegro mucho de que mis hermanos sean y estén ahí. El sobrino fue un capítulo aparte de aprendizaje y disfrute por parte de esta respetable señora que se quedó vistiendo santos por ese lado.
A fines de julio tuve otro encuentro afortunado y raro, uno de los personajes de mi biografía, mi roommate de 7 años en Bogotá, estaba de paso en Hamburgo. Al lado del tiempo familiar, esas 11 horas con este hombre cuentan entre las más preciadas del año, de la vida, de los recuerdos.
Soy dichosa.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Ein erfüllter Wünsch
Encontrar amigos es cada vez más difícil. Nuestras exigencias aumentan con el tiempo, en la misma o mayor proporción en que las posibilidades de conocer gente disminuyen. Durante mis largas estancias académicas tuve el privilegio de hacerme a un muy buen amigo en cada período. Es así como mantengo contacto con Hipo, mi amiga del colegio; así fui a parar por segunda vez a una ciudad ignota en Polonia para ver a Margarita -la amiga de pregrado de la UN- en escena Meg Ryan hace un año; es como de vez en cuando skypeo con Horax -el compinche de la especialización en la UN que ahora está en Cangurolandia, como él dice- y conocí a A. su hermana, en esta ciudad; es como de vez en cuando tengo noticias de Natasha -fuimos becarias de la misma institución durante el doctorado- desde su dolor en Hamburgo.
Y es como tengo a mi amigo C, con quien nos conocimos en nuestros másteres en Hamburgo. Es una cuestión de similitud de almas (no nos da para gemelas pero sí para afines) que en ese entonces cuando nos conocimos devino en algún tipo de relación extraña de pareja porque no supimos cómo más asumirlo. Por la incompatibilidad de tendencias, era obvio que eso en plan pareja no funcionaría jamás. Nevertheless, alcancé a subirme tontamente en esa ilusión (sin dejar de seguir arrastrando un pie en la realidad) como para ponerme celosa mientras duró -ah, celos intensos los de aquel tiempo- y triste cuando terminó. La relación tuvo períodos en que se mantuvo a distancia por hacer C. prácticas en ciudades distintas de Hamburgo . C. regresó a su natal D.F. en febrero de 2003 cuando acabamos el máster. Hubo un encuentro inesperado en primavera. La última vez que estuvimos juntos como pareja fue en mi visita al D.F. en noviembre de aquel año, cuando terminamos. Fue la vez del encuentro con el manito, btw. Nuestra escena final fue muy parecida a la de Lost in Translation. Había dejado el pasaporte sobre la mesa en su apartamento, tuve que regresar en el taxi con el que iba al aeropuerto y lo vi una vez más, esa si la última, pero "extra", porque ya nos habíamos despedido. Lloré mares con el final de esa película. Además la vi poco después de mi llegada de aquel viaje.
Estuvimos distanciados algunos meses (¿quizás años?) pero finalmente retomamos el contacto. Su hermana se radicó en París cuando aún estábamos en Alemania, así que venía a Europa seguido. Entre tantos ires y venires alcanzamos a vernos un par de veces en el mejor de los planes y él alcanzó a enamorarse de París. Tanto, que hace dos años que allí reside. Eso nos ha acercado bastante. De París regresaba cuando mi marido me recibió con su maleta hecha, presto a largarse. Hablamos mínimo una vez por semana. Con él festejé mi cumpleaños pasado en Budapest y con él me veré mañana en Amsterdam.
En aquellos tiempos desesperanzados cuando estábamos juntos, yo no perdía oportunidad alguna de prender velas en la iglesia para pedirle a todos los santos que lo dejaran a mi lado. A la larga accedieron a mi petición. :-)
Y es como tengo a mi amigo C, con quien nos conocimos en nuestros másteres en Hamburgo. Es una cuestión de similitud de almas (no nos da para gemelas pero sí para afines) que en ese entonces cuando nos conocimos devino en algún tipo de relación extraña de pareja porque no supimos cómo más asumirlo. Por la incompatibilidad de tendencias, era obvio que eso en plan pareja no funcionaría jamás. Nevertheless, alcancé a subirme tontamente en esa ilusión (sin dejar de seguir arrastrando un pie en la realidad) como para ponerme celosa mientras duró -ah, celos intensos los de aquel tiempo- y triste cuando terminó. La relación tuvo períodos en que se mantuvo a distancia por hacer C. prácticas en ciudades distintas de Hamburgo . C. regresó a su natal D.F. en febrero de 2003 cuando acabamos el máster. Hubo un encuentro inesperado en primavera. La última vez que estuvimos juntos como pareja fue en mi visita al D.F. en noviembre de aquel año, cuando terminamos. Fue la vez del encuentro con el manito, btw. Nuestra escena final fue muy parecida a la de Lost in Translation. Había dejado el pasaporte sobre la mesa en su apartamento, tuve que regresar en el taxi con el que iba al aeropuerto y lo vi una vez más, esa si la última, pero "extra", porque ya nos habíamos despedido. Lloré mares con el final de esa película. Además la vi poco después de mi llegada de aquel viaje.
Estuvimos distanciados algunos meses (¿quizás años?) pero finalmente retomamos el contacto. Su hermana se radicó en París cuando aún estábamos en Alemania, así que venía a Europa seguido. Entre tantos ires y venires alcanzamos a vernos un par de veces en el mejor de los planes y él alcanzó a enamorarse de París. Tanto, que hace dos años que allí reside. Eso nos ha acercado bastante. De París regresaba cuando mi marido me recibió con su maleta hecha, presto a largarse. Hablamos mínimo una vez por semana. Con él festejé mi cumpleaños pasado en Budapest y con él me veré mañana en Amsterdam.
En aquellos tiempos desesperanzados cuando estábamos juntos, yo no perdía oportunidad alguna de prender velas en la iglesia para pedirle a todos los santos que lo dejaran a mi lado. A la larga accedieron a mi petición. :-)
domingo, 18 de marzo de 2012
Mujer nueva
Mi amiga la pastusa encantadora supo ponerme en la dirección correcta una vez más y heme aquí sacando la espada de la piedra, deshaciendo nudos gordianos, realizing and accepting, lègére. Sigo siendo la misma de antes pero con un parámetro fundamental cambiado que me quita la tiesura del corazón. Es como ver la matrix, todo adquiere otro sentido, se ve todo tan nítido.
viernes, 12 de agosto de 2011
The new guy
El hombre que salió de la nada en realidad pasó primero junto a mí antes de sentarse a mi lado cuando la DJ cambió la onda y yo hice una pausa. En aquel momento yo danzaba alegre entre la multitud, pero en ese segundo en el que él pasó al lado mío me sentí totalmente desarmada, súbitamente descubierta y tímida, desnudada pero no en un sentido corporal aunque mi reacción haya sido cubrirme el cuerpo con los brazos. Supongo que fue una premonición de lo que se me vendría (entre)pierna arriba. Recordé esa escena de un segundo solo tiempo después de haber seguido saliendo con él.
Cuando comenzamos a hablar (recuerdo su sonrisa cuando contesté que sí a su pregunta si estaba sola en aquel lugar) caí en cuenta de que sí lo había visto antes, pero su aspecto me había parecido un poco freak y por eso lo había descartado de plano. No contaba con su astucia. Cuando el curso de los hechos ya insinuaba que había que tomar una decisión, el hombre se excusó. Al día siguiente era la vernissage de una exposición suya y tenía que ir temprano a la galería a ultimar detalles. Me dio un flyer.
Así comenzó esta historia, con una vernissage del artista. No puedo evitar pensar divertida la idiotez de que sigo emulando sin querer a Meg Ryan*.
(ya lo he aclarado, me quedé en los 90's en ese género).
Cuando comenzamos a hablar (recuerdo su sonrisa cuando contesté que sí a su pregunta si estaba sola en aquel lugar) caí en cuenta de que sí lo había visto antes, pero su aspecto me había parecido un poco freak y por eso lo había descartado de plano. No contaba con su astucia. Cuando el curso de los hechos ya insinuaba que había que tomar una decisión, el hombre se excusó. Al día siguiente era la vernissage de una exposición suya y tenía que ir temprano a la galería a ultimar detalles. Me dio un flyer.
Así comenzó esta historia, con una vernissage del artista. No puedo evitar pensar divertida la idiotez de que sigo emulando sin querer a Meg Ryan*.
(ya lo he aclarado, me quedé en los 90's en ese género).
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martes, 28 de junio de 2011
Another second time
Corría el año 2001 y la Universidad Tecnológica de Hamburgo (TUHH por sus siglas auf Deutsch) recién diseñaba un currículum de un máster de Ingeniería Ambiental, al cual por diversas razones vine a caer. Había un docente dudoso llamado Walter Leao Filha o similares, brasilero radicado en Alemania, bastante ducho en aquello del lobby de proyectos chimbos para financiarlos. Gracias a sus contactos acabamos un indio de India -un hombrecillo pequeño-, un mexicano y yo como únicos representantes alemanes (!!) en un congreso de estudiantes de ciencias ambientales de la cuenca (?) del Mar Báltico. El evento tenía lugar en un former veraneadero comunista en la gloriosa ciudad de Lodz, hagan de cuenta como una Ibagué / ciudad intermedia sin ningún encanto polaca. En ese entonces llevaba el pelo muy corto -recién salía de mi rubio sideral, aventura sobre la que aún debo un post- y tenía algunos kilillos de más.
En la fiesta de cierre del evento me tomé literalmente hasta el agua del florero. Creo que me rumbié con todo lo que se me atravesó por delante y recuerdo un amanecer en un bosque cayéndole a una finlandesa. Lo mejor vino después (ah, los tiempos Bridget Jones): los dos buses con los estudiantes partieron con media hora de retraso, pues cuando ya estaban todos subiditos en el bus, notaron que hacía falta una participante. Alguien se bajó del bus y fue a tocar a la puerta de la habitación de la susodicha, que aún dormía la mona. Para llegar a la puerta del bus tuve que caminar por fuera del mismo soportando las miradas airadas de los puntuales -o sea todos los otros casi 100 participantes-. Vendría a continuación un lovely day de primavera, lluvioso, frío, con guayabo, con hambre, sin plata, en día festivo con todo cerrado y por ende sin posibilidad de cambiar marcos (!!) -tenía una tarjeta de banco horrorosa- en Cracovia. Volví en el tren nocturno a Hamburgo, pues tenía un examen al otro día.
Durante mi matrimonio mantuve una cierta relación con ese país por ser el exmarido y su familia de allá nativos, pero del norte que fuera prusiano alguna vez, de Danzig. Estuve dos veces en esa ciudad.
Quiere el destino que, aun cuando ese vínculo con Polonia se rompió, vuelva yo de nuevo a tales tierras. A Lodz itself. A ver si se nos da por fin el milagrito de encontrarnos con esta amigota -see below in the link- a quien hace ya más de una década no veo pero con quien hemos mantenido buen contacto: un amigo de su marido (ambos neozelandeses) se casa con una polaca y ella viene a la boda.
Como se echa de ver, yo vengo quedando como la amiga de la esposa del amigo del novio, un personaje muy cercano a la pareja... la ocasión está, al menos en el papel, que ni pintada para repetir el performance de hace 10 (!!) años. De hecho compré unos zapatos en mí impensables, 8 cm de tacos así nada más como para combinarlos con algunos vodkas, que no faltarán.
En la fiesta de cierre del evento me tomé literalmente hasta el agua del florero. Creo que me rumbié con todo lo que se me atravesó por delante y recuerdo un amanecer en un bosque cayéndole a una finlandesa. Lo mejor vino después (ah, los tiempos Bridget Jones): los dos buses con los estudiantes partieron con media hora de retraso, pues cuando ya estaban todos subiditos en el bus, notaron que hacía falta una participante. Alguien se bajó del bus y fue a tocar a la puerta de la habitación de la susodicha, que aún dormía la mona. Para llegar a la puerta del bus tuve que caminar por fuera del mismo soportando las miradas airadas de los puntuales -o sea todos los otros casi 100 participantes-. Vendría a continuación un lovely day de primavera, lluvioso, frío, con guayabo, con hambre, sin plata, en día festivo con todo cerrado y por ende sin posibilidad de cambiar marcos (!!) -tenía una tarjeta de banco horrorosa- en Cracovia. Volví en el tren nocturno a Hamburgo, pues tenía un examen al otro día.
Durante mi matrimonio mantuve una cierta relación con ese país por ser el exmarido y su familia de allá nativos, pero del norte que fuera prusiano alguna vez, de Danzig. Estuve dos veces en esa ciudad.
Quiere el destino que, aun cuando ese vínculo con Polonia se rompió, vuelva yo de nuevo a tales tierras. A Lodz itself. A ver si se nos da por fin el milagrito de encontrarnos con esta amigota -see below in the link- a quien hace ya más de una década no veo pero con quien hemos mantenido buen contacto: un amigo de su marido (ambos neozelandeses) se casa con una polaca y ella viene a la boda.
Como se echa de ver, yo vengo quedando como la amiga de la esposa del amigo del novio, un personaje muy cercano a la pareja... la ocasión está, al menos en el papel, que ni pintada para repetir el performance de hace 10 (!!) años. De hecho compré unos zapatos en mí impensables, 8 cm de tacos así nada más como para combinarlos con algunos vodkas, que no faltarán.
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lunes, 19 de julio de 2010
Cambio de roles
Cuando nos fuimos de la casa del abuelo a aquel apartamento del centro, no dejaba de asombrarme que ella pudiera conducirme a todas partes, que ella supiera dónde quedaba todo. Me llamaba del trabajo a ver cómo estaba, a preguntarme qué estaba haciendo, a decirme que ya pronto llegaría a la casa. Era la que accedía a poner en la banda de la caja del supermercado las golosinas de las que me antojaba a última hora o a comprarme en la calle el helado o la chuchería que se me ocurriera.
Me conmueve mucho estar ahora, 30 anios después, en el rol de ella con ella.
Me conmueve mucho estar ahora, 30 anios después, en el rol de ella con ella.
sábado, 3 de abril de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
Refuerzos
Llegó la hora de un replanteamiento difícil pero mandatory.
Un fin de semana en la capital del otrora imperio espanhol -imposible dejar de pensar de dónde salió toda la plata para eso que tenía en frente, muy mamerta de mi parte, I know-, con otras amigas, ayudando y disfrutando en donde y cuanto pudiera -y vaya si lo hice en el reencuentro con una pareja amigota de los viejos buenos tiempos que también anda por allá, todavía cargo con ese guayabo / resaca-, y el siguiente con una de las amigas de Colombia que más echo de menos y con quien tuve el privilegio de compartir casi 48 horas seguidas me dejaron en forma para lo que se me viene pierna arriba.
Como bien sabe burlarse el entranhable ser pastuso que me acogió en Madrid, si vienen a visitarme a Düsseldorf es que me quieren mucho. Ella ya estuvo por aquí, valga la aclaración.
Lo bueno de las treintonas es que ya estamos más aterrizadas, somos más glamorosas y nos meten menos los dedos en la jeta. Ya no estamos como para. Claro que si nos toca, cerramos filas y hacemos todo lo posible por ofrecer "wellness para el alma", porque sabemos y podemos darlo. Otra cosa es que todas lo reciban, pero se cumple con haber "dado feedback", como dicen en mi empresa.
La amargura fingida contra los galanes en nuestros veintes se torna en auténtica en esta treintena. Inevitable: todos, absolutely all, resultan siendo unos malparidos que no son dignos de nuestro querer. Y ahí seguimos a la pata de ellos, o ellos a la de nosotras. Triste la condición humana.
Anio de decisiones. La fuerza esté con nosotras.
Un fin de semana en la capital del otrora imperio espanhol -imposible dejar de pensar de dónde salió toda la plata para eso que tenía en frente, muy mamerta de mi parte, I know-, con otras amigas, ayudando y disfrutando en donde y cuanto pudiera -y vaya si lo hice en el reencuentro con una pareja amigota de los viejos buenos tiempos que también anda por allá, todavía cargo con ese guayabo / resaca-, y el siguiente con una de las amigas de Colombia que más echo de menos y con quien tuve el privilegio de compartir casi 48 horas seguidas me dejaron en forma para lo que se me viene pierna arriba.
Como bien sabe burlarse el entranhable ser pastuso que me acogió en Madrid, si vienen a visitarme a Düsseldorf es que me quieren mucho. Ella ya estuvo por aquí, valga la aclaración.
Lo bueno de las treintonas es que ya estamos más aterrizadas, somos más glamorosas y nos meten menos los dedos en la jeta. Ya no estamos como para. Claro que si nos toca, cerramos filas y hacemos todo lo posible por ofrecer "wellness para el alma", porque sabemos y podemos darlo. Otra cosa es que todas lo reciban, pero se cumple con haber "dado feedback", como dicen en mi empresa.
La amargura fingida contra los galanes en nuestros veintes se torna en auténtica en esta treintena. Inevitable: todos, absolutely all, resultan siendo unos malparidos que no son dignos de nuestro querer. Y ahí seguimos a la pata de ellos, o ellos a la de nosotras. Triste la condición humana.
Anio de decisiones. La fuerza esté con nosotras.
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jueves, 31 de diciembre de 2009
Aniversario
Cuatro anios de este matrimonio pueden resumirse con el siguiente refrán polaco:
Lepjej z mondrym zgubic jak zgupim znalasc*
Es mejor perder algo con alguien inteligente que encontrarse algo con alguien tonto.
Remember que el 50% de esta sociedad conyugal nació y se crió en Polonia.
Y sí, de acuerdo con el amable lector: lo pronuncia su madre.
Lepjej z mondrym zgubic jak zgupim znalasc*
Es mejor perder algo con alguien inteligente que encontrarse algo con alguien tonto.
Remember que el 50% de esta sociedad conyugal nació y se crió en Polonia.
Y sí, de acuerdo con el amable lector: lo pronuncia su madre.
martes, 10 de noviembre de 2009
Onomásticos impajaritables
En este blog generalmente no se celebra ningún tipo de fecha especial. No se desean felices cumpleanios ni se comentan decesos, claro, con contadísimas y caprichosas excepciones.
Ayer se celebraron 20 anios de la caída del Muro de Berlín. Yo llegué para celebrar los 10 -de hecho estuve en los agasajos! (ohne Scheiße! vi a Bush senior y a Gorbi y a Kohl y cerrando a The Skorpions en las pantallas de la Plaza de Brandenburgo, cagándome de frío en aquel noviembre berlinés, que nada que ver con este noviembre 2009 tan tibio), o sea que, como a los 20 añeros de aquí, a mí tampoco me tocó vivir el cuento de la RDA ni el de la guerra fría*. Apenas el de los "Ossies" (osis, nombre despectivo para los nuevos estados y sus locales), el del impuesto de solidaridad (7% de mis ingresos y de los de todos los que devengan algo en el Este llegan por esa vía al Oeste.... desde ese entonces!!!), el de los neonazis, etc.
* Hace poco caí en cuenta de por qué aquí la serie Get Smart no pegó mucho que digamos. La tensión de la situación, separados del enemigo apenas por un muro atravesado pero eso sí al alcance de sus misiles, no les daba a estos seriotes para "ponérsela de ruana" [Translation from Colombian: take it easy].
Pero de eso no quería hablar.
El de hoy sí es un cumpleanios que no se puede dejar pasar por alto.
Feliz cumpleanios y muchas gracias de parte de aquella niña que tanto gozó viendo (y de la vieja que goza recordando) a los cuarentones de hoy:
Ayer se celebraron 20 anios de la caída del Muro de Berlín. Yo llegué para celebrar los 10 -de hecho estuve en los agasajos! (ohne Scheiße! vi a Bush senior y a Gorbi y a Kohl y cerrando a The Skorpions en las pantallas de la Plaza de Brandenburgo, cagándome de frío en aquel noviembre berlinés, que nada que ver con este noviembre 2009 tan tibio), o sea que, como a los 20 añeros de aquí, a mí tampoco me tocó vivir el cuento de la RDA ni el de la guerra fría*. Apenas el de los "Ossies" (osis, nombre despectivo para los nuevos estados y sus locales), el del impuesto de solidaridad (7% de mis ingresos y de los de todos los que devengan algo en el Este llegan por esa vía al Oeste.... desde ese entonces!!!), el de los neonazis, etc.
* Hace poco caí en cuenta de por qué aquí la serie Get Smart no pegó mucho que digamos. La tensión de la situación, separados del enemigo apenas por un muro atravesado pero eso sí al alcance de sus misiles, no les daba a estos seriotes para "ponérsela de ruana" [Translation from Colombian: take it easy].
Pero de eso no quería hablar.
El de hoy sí es un cumpleanios que no se puede dejar pasar por alto.
Feliz cumpleanios y muchas gracias de parte de aquella niña que tanto gozó viendo (y de la vieja que goza recordando) a los cuarentones de hoy:
domingo, 30 de agosto de 2009
Jahrestag
Décimo aniversario.
Hay mucho qué celebrar.
Hay mucho qué celebrar.
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domingo, 12 de abril de 2009
Lamento de cajón
Oh por Dios.
A qué hora fue que este blog cumplió cuatro anios y yo ni me di cuenta?
So it goes.
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lunes, 24 de noviembre de 2008
An expected visitor
Resulta que tengo un pariente en intraterra. Mi medio hermano menor está en la TU Delft haciendo un máster de Transportes. Aunque ya ambos bordeamos los treinta y nuestra diferencia de edad es de tres anios cuasi exactos, el tiempo en el que departimos juntos el aún seguía siendo un ninio. Mientras nuestros hermanos mayores (100% de él y 50% míos, pues yo soy hija única de mi mamá y ellos tres son hijitos de la suya de ellos: el por qué de todo este enredo nunca lo ha querido -ni lo querrá- decir claramente don M., el triste antihéroe y btw el papá de todos en esta historia), ejem, prosigo, mientras nuestros hermanos mayores y yo despuntábamos juntos en los albores de la adolescencia, él seguía refugiándose en el nintendo y en los cómics.
Dada la cercanía geográfica de los dos parientes y cronológica de la navidad, mi hermanito viene a visitarme para tales calendas. Será una oportunidad interesante para conocer por fin a este personaje, el último que me falta de los cuatro que llevamos aunque sea el mismo 50% de origen compartido.
Dada la cercanía geográfica de los dos parientes y cronológica de la navidad, mi hermanito viene a visitarme para tales calendas. Será una oportunidad interesante para conocer por fin a este personaje, el último que me falta de los cuatro que llevamos aunque sea el mismo 50% de origen compartido.
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jueves, 17 de julio de 2008
Todavía hay de dónde
Maniana manejaré por primera vez en mi vida un auto estando sola en el auto. Lo que para muchos es una actividad tan cotidiana como lavarse los dientes o comer, para mí resulta ser todo un acontecimiento. Si se tiene en cuenta que me dieron la licencia (el pase) de conducción alemán hace apenas dos semanas -culminando por fin todo un proceso que había comenzado hace más de un anio- y que en Chibchombia nunca conduje, la risita nerviosa y las mariposas en el estómago son un poco más comprensibles.
Que consuelo que a estas alturas de mi vida, cuando ya tengo a mis espaldas varias situaciones que viví sola y que requirieron en su momento de algo de valentía de mi parte, todavía haya algo que me ponga en ese estado de excitacion.
Ya me tengo el soundtrack:
-Autobahn, la original y la versión del Senior Coconut
-Dile a papá, de Christina y los Subterráneos
Mientras canturreaba hoy la segunda en la bici rumbo al trabajo, caí en cuenta de que yo, por querer
literalmente me fui de la ciudad y no volví más, y no pude evitar el miniembiste de la tristeza.
Que consuelo que a estas alturas de mi vida, cuando ya tengo a mis espaldas varias situaciones que viví sola y que requirieron en su momento de algo de valentía de mi parte, todavía haya algo que me ponga en ese estado de excitacion.
Ya me tengo el soundtrack:
-Autobahn, la original y la versión del Senior Coconut
-Dile a papá, de Christina y los Subterráneos
Mientras canturreaba hoy la segunda en la bici rumbo al trabajo, caí en cuenta de que yo, por querer
...llegar muy lejos,
casi casi hasta el final,
en donde nadie da consejos,
literalmente me fui de la ciudad y no volví más, y no pude evitar el miniembiste de la tristeza.
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domingo, 9 de marzo de 2008
Nueva vieja vida
Después de siete meses de separación, los últimos dos dignos de novela de Kundera, vuelve a vivir bajo el mismo techo la sociedad conyugal de la cual formo parte. La parte del melodrama alcanza a abrumarme los días -esta mezcla de ama de casa desesperada y betty blue de vereda en el plácido suburbio düsseldorfenio está bastante pintoresca- y supongo que viene siendo también falta de costumbre y males necesarios de la fase de re-acomodamiento.
De otra parte, en el salón de la justicia, en la empresa en la cual trabajo se anunció el desmonte de 3000 empleos, a pesar de haber reportado ganancias el anio anterior. Tal y como lo están haciendo los pesos pesados de los empleadores de este país como Siemens o BMW. Como recién ingresada aún en período de prueba, pues no es que sea mi situación muy laxa para estar 100% tranquila, pero de otra parte si se considera que en estos 4 meses pasé de tener 1 a 3 colaboradores y que de un momento para otro me cayó la responsabilidad de tantos productos como los de mis otros tres colegas juntos (aunque su química y su seguridad son mucho más fáciles y menos problemáticas), pues como que me importa menos eso y me preocupa más precisamente lo otro. Está interesante esto de ser "una gerente".
De otra parte, en el salón de la justicia, en la empresa en la cual trabajo se anunció el desmonte de 3000 empleos, a pesar de haber reportado ganancias el anio anterior. Tal y como lo están haciendo los pesos pesados de los empleadores de este país como Siemens o BMW. Como recién ingresada aún en período de prueba, pues no es que sea mi situación muy laxa para estar 100% tranquila, pero de otra parte si se considera que en estos 4 meses pasé de tener 1 a 3 colaboradores y que de un momento para otro me cayó la responsabilidad de tantos productos como los de mis otros tres colegas juntos (aunque su química y su seguridad son mucho más fáciles y menos problemáticas), pues como que me importa menos eso y me preocupa más precisamente lo otro. Está interesante esto de ser "una gerente".
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viernes, 27 de octubre de 2006
Señora Doctor
La redacción de este blog se permite informar sobre su más reciente logro:
que me hicieran este birrete con monachos encima*

y ponérmelo
Para ello, tuve que investigar, diseniar y ejecutar experimentos durante algunos anios, evaluarlos y para terminar, escribir una disertación. Lo realmente difícil vendría después, cuando la disertación se enfrentó a este recorrido por esta tortuosa y difusa senda burrocrática:

Con un poco de suerte logró mi tesis llegar a la cajita del final. Y pude ponerme el birrete. Todavía me falta publicarla y entregarle 70 ejemplares a la Universidad para que me den el papel de marras, el último que espero obtener en este tipo de lides.

Cuando eso pase, ya podremos titular esta foto:
Señora Doctor y Señor Señora Doctor.
*En el birrete se da uno cuenta de cómo lo consideraron a uno durante sus anios en el departamento. En el centro está representado mi reactor con mis alguitas. Por ahí encontraron una Pitufina patinadora, a la que les costó mucho trabajo -según me dijeron después- pintarle el pelo de negro. También hay libros y películas encima del gorro. Eso sí, no faltó el desangelado que saliera con el apunte idiota del taleguito blanco al lado del mapa colombiano. Me tocó mandar un email vaciándolos, el chistoxo ya se disculpó.
que me hicieran este birrete con monachos encima*

y ponérmelo
Para ello, tuve que investigar, diseniar y ejecutar experimentos durante algunos anios, evaluarlos y para terminar, escribir una disertación. Lo realmente difícil vendría después, cuando la disertación se enfrentó a este recorrido por esta tortuosa y difusa senda burrocrática:Con un poco de suerte logró mi tesis llegar a la cajita del final. Y pude ponerme el birrete. Todavía me falta publicarla y entregarle 70 ejemplares a la Universidad para que me den el papel de marras, el último que espero obtener en este tipo de lides.

Cuando eso pase, ya podremos titular esta foto:
Señora Doctor y Señor Señora Doctor.
*En el birrete se da uno cuenta de cómo lo consideraron a uno durante sus anios en el departamento. En el centro está representado mi reactor con mis alguitas. Por ahí encontraron una Pitufina patinadora, a la que les costó mucho trabajo -según me dijeron después- pintarle el pelo de negro. También hay libros y películas encima del gorro. Eso sí, no faltó el desangelado que saliera con el apunte idiota del taleguito blanco al lado del mapa colombiano. Me tocó mandar un email vaciándolos, el chistoxo ya se disculpó.
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