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domingo, 6 de marzo de 2016

Lamentos de oficina

Ya no sé ni con qué cara volver a este blog después de tanto descuido, pero lo importante es regresar, así que heme aquí.

Qué mejor que regresar ejerciendo uno de los pasatiempos favoritos de este país, LA QUEJA.

Desde 2010 llevo trabajando como un burro. Hasta 2013 pensaba en la retrospectiva ingenua y fictiva que nos da el cambio de año cuánto había trabajado de más y no dejaba de albergar una esperancita pendeja de "ojalá el año que viene la cosa mejore".  La realidad se encargó de impartir sus lecciones y desde ese entonces y hasta ahora el asunto es sobrevivir y acabar el año empleada y mejor sin mirar para el frente en cuanto a carga de trabajo para no azorarme.  

La partida de la jefa insensible el año pasado mejoró el ambiente de trabajo (increíble cómo la señora nos llevaba a todos por la calle de la amargura, abóneseme que omití convertir el blog en el muro de tales lamentaciones) pero eso no cambia la situación general de la empresa, en la que el "lean" inclemente que se ha llevado a cabo para aumentar el rendimiento ha dejado -entre muchos otros- un montón de tareas a las que todo el mundo les saca el cuerpo por física falta de capacidad y que van de inbox en inbox como una papa caliente con la que nadie quiere quedarse, por la que nadie responde.  Los shared service centers a los que se ha ido buena parte de los procesos tampoco son ilimitados y cualquier nueva tarea que pueda caber en sus funciones es objeto de arduas negociaciones.  A veces tan intransigentes que toca decir "muestre para acá más bien".

Mi office husband y jefe directo también partió el año pasado: no se murió ni renunció ni lo echaron sino que se fue a otra división, como hiciera jefa insensible.  No pude evitar los chistazasos con el tema "todos me abandonan", pero F. se fue para seguir avanzando y by the way dejándome el camino libre para que yo lo hiciera.  Halagador y merecido ser ahora la jefe de mi grupo, que son un combo de gente competente y bacana, pero -permaneciendo fiel al tema de esta entrada-... con más tareas y responsabilidades.

El gerente que embutió la "optimización" se va a liderar otra empresa (la de la ropa deportiva de las 3 rayitas) y quien lo reemplaza es alguien que, a diferencia del primero que sólo estuvo 10 años y llegó directamente a la cúpula, lleva 35 y comenzó de abajo.  No me ilusiono con un cambio radical, ni muchísimo menos con un back to the roots -mi idiotez tiene un límite-.  Sólo espero que no me pongan más peso en los fardos que ya cargo.

PS: Por todo esto las palabras de Byung Chul Han son de tanto consuelo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Historia con moraleja

Esta historia, aún cuando es de 2012, no ha perdido actualidad.

Mi empleador tiende a adoptar en sus políticas, lemas y objetivos temas de moda y políticamente correctos en el mundo empresarial.  Eso en este siglo XXI es decir "sostenibilidad" y "diversidad".  La "diversity" fue inicialmente enfocada hacia el empoderamiento de las mujeres, por ejemplo fijando políticas de aumentar personal femenino en los puestos gerenciales -una mujer fue nombrada en el consejo directivo, lo cual es todo un especímen exótico en este país godarrio *olvidé mencionar que hay una ley que obliga a eso*- y organizando una red de trabajo femenina.

Una de las actividades iniciales de la red fue invitar a la gerente de diversidad de Ford -la ensambladora más grande de Ford en Europa está en Colonia, a 30 km de este pueblo- a que nos ofreciera una charla.  Sin exagerar fui la única asistente.  Las organizadoras, furiosas, dejaron entonces la decisión del siguiente evento a las demás miembros de la red.

El siguiente evento de la red femenina fue un taller sobre cómo vestirse mejor en la oficina.

Nunca más volví a nada de la tal red esa. Ahora el grupo de diversidad también tiene en cuenta a los hombres que piden licencia de paternidad (Alemania hace progresitos también por ahí), a incapacitados, a gente que hace home office, ah, sí, y a las mujeres también.

viernes, 15 de marzo de 2013

Karrieristen

La vida social de la empresa da para que más o menos uno alcance a conocer a los otros que comenzaron a trabajar con uno en la misma época y según el área de trabajo y la empatía, uno ha alcanzado a estrechar más o menos ese contacto.  A lo largo de 5 años he visto cómo algunos se han ido bajando del tren, cómo los altos cargos se han ido renovando -los que llegan son quasi-advenedizos cuyo principal fuerte es la business administration y la strategy- y cómo estos remezones de los cambios en las altas esferas alcanzan mi nivel y las carreras de los más vivaces comienzan a despegar.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Fin del mundo de 2012

Es un misterio insondable por qué a veces descuido tanto este sitio, si me da tanto gusto tenerlo.  Aún tengo un post en borrador sobre mi viaje camboyano (ayer, cuando mi amiga del colegio me preguntó al respecto en nuestra charla en skype, estuve hablando sin problema por casi media hora, estando el viaje ya tan lejano en el pasado y en el recuerdo).  Desde mi regreso hasta hace pocos días tuve realmente mucho que hacer en el trabajo, también tuve otros dos viajes domésticos, un visitante y una persecución de una firma.  El  fin de año estuvo bastante ajetreado. Pero hoy comienzo una pausa de 12 días en los que voy a poder dormir a pierna suelta y a hacer lo que se me dé la gana.   Desparcharemos juntas la Navidad con una amiga de Medellín que pronto se regresa.  Me expondré a la luz del escaso sol en un día mujercito de shopping y latte machiato -con recompensa en la tienda de libros, as usual- en uno de los días hábiles que tendré a disposición.  Tendré invitados a cocinar en la casa.  Espero poder recibir a 2013 bailoteando ebria.  Veré a un compañero de ruta entrañable en la parte bonita de la isla en que vive en enero.

viernes, 19 de octubre de 2012

Fin de año autoinflingido

Estoy aterrada de la vacaloca que tengo de aquí hasta el primer fin de semana de diciembre.
A respirar hondo, maestra, soltar el aire poco a poco y prepararme para el fondo que me espera estas semanas.  Dejar todo listo hasta el jueves para desaparecer por dos semanas casi que literalmente en la Cochichina (confieso mi amplia ignorancia de que siempre pensé que este nombre era un chiste, un juego de palabras, y no un lugar real), no allá sino en Camboya.  17 días.  Llego un lunes a las 5 am directo a trabajar.  Y llego y no paro, pero dejo así por ahora esta descripción de la marejada.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Desempolvando

Only for register.

No es que no esté pasando nada, todo lo contrario, esto se tornó bastante más telenovelesco de lo imaginado en los frentes laboral, ex-familiar y -ejem- de relaciones interpersonales (el hombre que apareció de la nada sigue ahí).

Supongo que es inevitable que una nueva sociedad le robe el tiempo y la atención al obsoleto blog.

miércoles, 6 de julio de 2011

La vida supera la comedia

El pasado miércoles fue el único día que laboré la semana pasada.

Como era de esperarse, ese día no di pie con bola ante una tarea que exigió una respuesta, que ya llevaba varios días esperando. La historia tuvo happy end porque todo estaba en orden, pero tuvo que venir una colega a rescatarme. La señora alcanzó a impacientarse y "regañarme", eso sí, después de que el cliente se había ido. Slapstick laboral en su esencia. Hoy me informa la cabeza de este reducido departamento y actual jefa directa mía que esta colega en cuestión, mi contraparte seria del slapstick, será mi nueva jefa a partir de septiembre.

sábado, 26 de febrero de 2011

El pez muere por la boca

Este tema ya tratado ha tenido continuidad pero no ha sido reportado en este blog: justo las nenas a las que les gusta esto han sido promovidas en la empresa, cosa que yo no. Como si el gustar de tales huesos televisivos estuviera somehow correlacionado con ciertos cotizados talentos laborales. Qué perversa y estrecha manera de ver el asunto, lo sé, porque si soy arrogante y pienso que siendo así, mejor fracasar en el trabajo, me justifico de plano para fracasar en el trabajo. Y no estoy segura de querer fracasar, tiene que haber una vía al éxito profesional sin necesidad de seguir estos bodrios televisivos. Hace rato superé a la vaca imbécil -blöde Küh- Bridget Jones.

Colega (ver Miranda me perdone) detallista -ver Colega- se va de la división después de haber jugado un papel decisivo en una época de turbulencias e incertidumbres. Sin embargo el estrés de todos fue tal que yo -la vaca insensible del detalle- fui la única que se acordó de organizar el regalo de despedida. No daba el tiempo ni el ánimo para álbum de fotos comentadas ni chocolocuras por el estilo, así que tocó conformarse con tarjeta convencional firmada por todos, impersonal bono de compra por más de €150 en una tienda chic de Düsseldorf y como intento de guiño y personalización, los DVD de la tercera temporada de "Doctor's Diary", el bodrio arriba mencionado. No deja de parecerme una broma cruel del destino que justo yo haya tenido que comprar ese DVD; ruego para que no me haya visto nadie con el DVD en la mano mientras me dirigía a la caja de la tienda. Me alcanzó la lucidez para hacerlo empacar con el bono impersonal y quedó re-bonito, como a mí nunca hubiera podido quedarme, pero sobre todo como colega detallista se merece que se lo empaquen. Es que ella es la mata del detalle, cualidad que es para mí como el dibujo de una golondrina sobre el caparazón porque, insisto, soy bien res para eso.

No podía irme chirosa como suelo estar el fin de semana a la tienda chic del bono. Tuve que medio arreglarme, gracias a lo cual no me sentí mosco en leche en la glamorosa Königstrasse düsseldorfeña. Tomé un latte machiato en un restaurante concurrido en Kaiserstadt. Compré juiciosa el regalo de colega detallista y luego hice el deber de comprar algunas vestimentas: un primoroso vestidito de corte Josefina Bonaparte, un pantalón con las arrugas por delante que ya sabemos pero lo suficientemente oscuro para disimularlas, por lo demás buen corte y, valga decirlo, en rebaja, y un discreto suéter azul tirando a rey. Para recompensarme por mi buen comportamiento de haber comprado ropa -sigue siendo un deber, un sacrificio, nada que haga con gusto-, pasé por la librería de la zona y salí con una antología de relatos de Hanif Kureishi, un libro de Siri Hustvedt, que supuestamente es mejor que su marido, y un librito del relamido Palahniuk.

No esperé reconcer que gracias a colega detallista pudiera pasar un día de "típica mujercita" como generalmente no los tengo y acabara gustándome.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Un día como hoy

... en el que no llovió tanto pero me sentí el triple de miserable, supo mi animal interior romper mi laptop en el trabajo.

Y en un día como hoy (en este caso, hoy) recibí su reemplazo.

sábado, 20 de febrero de 2010

Nuevos poderes traen nuevas responsabilidades

Este nuevo puesto es todo un camello! Antes era responsable de los adhesivos industriales, en donde a) mi empresa no tiene competencia, acabó de comprarla y b) quienes aplican estos productos se supone que tienen entrenamiento para ello -salud ocupacional, permisos ambientales, etc-. Ahora tengo los adhesivos para el consumidor, o sea el que compramos tu o yo en el Home Sentry. Como quien los aplica sabrá Dios si incluso pueda comérselos -los empaques tienen que ser a prueba de ninhos, por ejemplo-, las normas de seguridad de producto son más estrictas y hay que estar superacorde con la ley porque la competencia te puede sapear o las autoridades te pueden pillar y exigen sacar el producto del mercado -en tres semanas en mi nuevo puesto ya he visto de los dos casos-. Además, para la comercialización de los productos también hay un lindo departamento de Marketing en el que sólo trabajan Darth Vaders que llaman a amenazarte si no tienes para hoy la tarea que acaban de mandarte por email a las 16:20. O sea, ich habe viel Spaß!!

lunes, 30 de noviembre de 2009

...y mañana desde cualquier otro lugar (y circunstancia) del mundo

En alguna parte le escribí a alguien sobre mi trabajo una frase de Mafalda: cuando le encuentro respuesta a las preguntas, me cambian las preguntas, carajo. Eso sucedió más o menos bien al principio: entré a reforzar el grupo de tratamientos de superficie pero dos meses más tarde me encontraba a cargo de los adhesivos. Tarea que desempeñaré hasta fines de enero, según me dio a conocer hoy la super manager de la división herself. Cuando ya me reponía de una mudanza de oficina y de la muenda de enseñanzas que viene dándome la situación actual en el departamento (integramos como podemos a dos colegas ingleses y una alemana que vienen de otra empresa batiéndonos al mismo tiempo con el trabajo diario, mientras que a los proyectos que tengo que acabar sí o sí antes de febrero siguen echando raíces....)

cuando todo eso, viene otro cambio de preguntas, naturalmente.

Gracias a Dios no tiene consecuencias económicas (el desempleo está a la orden del día también por estos cercanos lares*), pero es un cambio más o menos radical. Game over. En el nivel en el que estaba pues sí andaba jodida, pero todavía tenía niveles de energía para seguirla luchando.... y me resetean el juego y me cambian de nivel, así de la nada!!

Está por verse si el nuevo nivel es superior o inferior :-S

*: Las estupideces que uno escribe. Desaparecen 12 puestos de trabajo de un total de 50 que integramos la división, la cual comienza a ser desmontada y trasladada a un país de Europa del Este, en donde los salarios son poco más de la mitad de los de aquí.

jueves, 11 de junio de 2009

Revivamos el espíritu de antanio

En sus comienzos este blog tenía la saludable costumbre de comentar el acontecer nacional e internacional. Desde hace ya bastante rato han venido espaciándose las entradas en este sentido. Hoy rompo ese silencio y le dedico tres palabras al asunto. La crisis económica se resiente -no podía quedarme sin decir la palabreja-, las noticias de cierres y despidos y bancarrotas no cesan, sin llegar a límites espanioles. La brecha entre ricos y pobres se hace cada vez más profunda, lo concluyo después de leer los titulares de la prensa, de oir los comentarios de mis companieros de trabajo y de lo que veo yo misma a mi alrededor.

Frecuentes eran mis resenias de artículos de la prensa local. Es que ya no me queda tanto tiempo como en ese entonces, así es la cochina vida laboral. Pero hoy me encontré con este artículo* que no sólo yo sino los lectores de spiegel-online encontramos de lo más simpático (es el artículo más leído hoy). El nombre escogido para el animalito no por ser obvio deja de ser bueno.

*:link en inglés.

jueves, 5 de febrero de 2009

Utilidad inesperada de las lecturas

Uno de los libros que más me ha gustado es The Cyder House Rules, de John Irving. En espaniol traducido un poco diferente como "Príncipes de Maine", recurriendo a otro pasaje totalmente diferente del libro (la casa de cidra aparece a la mitad del libro mientras que los príncipes de maine se conocen desde el comienzo). La historia prepara minuciosamente el final a lo largo de todo el libro, como suele hacer Irving, y tiene unas partes lindísimas que aún recuerdo con emoción, como cuando el doctor Larch cae en cuenta de cuánto ha crecido Homer, o cuando al otro día dos de los ninhos del orfanato juegan en el monte con una caja de cartón antes de encontrar el cadáver del guardia de la estación de tren. Irving también le pone humor al asunto y esa muerte también es uno de los apartes divertidos del libro.

Pero la parte más (macabramente) chistosa es cuando el doctor Larch va a recoger un cadáver para las autopsias didácticas que le prepara a Homer. No hace sino llegar a una estación para que le digan que, por error, su paquete va rumbo a otra parte en el tren que salió hace 5 minutos. Y así se la pasa el pobre toooodo el bendito día, de arriba a abajo buscando su encomienda, y por eso al pobre Homer le toca atender un parto que por poco acaba con la vida de madre, bebé y partero. Y con todo lo dramático de las situaciones, no pude dejar de reírme con el doctor Larch renegando de tren en tren.

Gracias al recuerdo del doctor Larch no llego al colapso total cuando me toca ir de la Ceca a la Meca en búsquedas inútiles de detalles que, aunque nimios (las cosas están documentadas con las patas y nadie da razón de cómo ni dónde ni cuando), no me dejan continuar con mi trabajo si no las resuelvo. Mérito suficiente para dedicarle un post.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un día en cámara lenta

8:05
Espero refunfuniando el bus que ya lleva 11 minutos (!!!) de atraso.

8:09
Me encuentro un celular en el asiento de atrás del bus retrasado.

10:10
Llama mi jefa. "Vas a venir a la reunión o no?". El segundo miércoles que se me olvida la reunión de las 10.

14:15
Breve reunión de "feedback" después de un anio de labores y 8 semanas antes de la evaluación de rigor.
Jefa: -Necesitas ser más....
Yo: -......comunicativa.

14:25
Mi jefa me da una carta en la que se lee: Aumento de sueldo.

16:50
Hago el oso de mandar un email a una lista con una información que alguien (el autor de la información) envió a la misma lista a las 16:48.

17:30
El tipo buenón de pelo largo al que miro siempre de reojo cuando lo veo en alguna asamblea o en el comedor de la empresa -ni idea quién será ni en qué división trabaja- me saluda cuando nos encontramos a la salida del edificio.

18:05 - 18:20
Por fin encuentro una oportunidad de mirar gente pasar. Estoy en una estación de metro bastante transitada en donde está la oficina de remesas. Hoy la oficina atiende a ritmo de tortuga y mientras los dos africanos al frente mío en la fila siguen exasperándose, yo miro los adolescentes descriteriados, las viejitas en sus abrigos de pieles, las mamás con ninios, los grupos de amigas, las parejas.

19:00
Paso por un momento de transparencia en el supermercado. La cajera recoge las cosas que puse sobre la banda, las pone detrás de ella y comienza a registrar las cosas del siguiente cliente.

19:25
No me repongo de la sorpresa de leer un email de alguien absolutamente inesperado. Aunque cariniosa y respetuosa, me desconcierta que esta persona me trate de usted después de tantísimos anios y tanta agua bajo los puentes. Le respondo tuteándola.

jueves, 9 de octubre de 2008

Lo que hay que hacer

En mi trabajo poco a poco nos vamos dando cuenta de que tenemos un monstruito corriéndonos pierna arriba y que nos habíamos esmerado en ignorar hasta ahora.

La criatura son las preguntas de los clientes. Con una legislación de químicos cambiante, los consumidores de los productos con los que trabajo hacen todo tipo de preguntas posibles. Que si el pegante Tal contiene alguna de las sustancias de la lista Cual. Que si el adhesivo de laminado X cumple con la legislación de sustancias en contacto con alimentos. Que si cuando una persona sin una pierna se muere y va al cielo, la prótesis de la pierna también puede ir al cielo.* O que si el pegante Z es producido siguiendo las leyes koscher.

Como si uno no tuviera mejores cosas que hacer, como por ejemplo haber borrado cosa de 300 documentos intocables y tener que volver a subirlos "a mano".

*: Esta es la pregunta que hace Bart Simpson en el curso de catecismo al que lo mete Marge los domingos por la maniana en la iglesia y que me parece la mata de la pregunta rebuscada.

sábado, 23 de agosto de 2008

Todo cambió para seguir igual

No es que no me esté pasando nada, de hecho me están pasando muchas cosas en muchos aspectos de mi vida, pero no encuentro nada digno de postear, ignoro por qué. También tengo la sensación de que es mal general, que no soy la única que guarda silencio.

El ventilador se prendió en el trabajo, con saldo un trabajador menos en el grupo, quien tenía toda la experiencia en el tema, y la incorporación de una nueva integrante pero sólo a 50% y a quien hay que entrenar también, aunque no hay que comenzar de ceros; a eso se le suma la enajenación de mi jefa, la promoción de una companiera con los tintes de la eufemística envidia de la buena y aterrizada en el mundo real que eso trae consigo y el descontento total de una colega, quien tendrá el 50% restante del tiempo de mi -nuestra- nueva colaboradora.

Y quiso el destino que yo hubiera pedido dos semanas de vacaciones hace como tres meses justo a partir de ahora. Así encuentre todo patas arriba cuando regrese a la oficna -lo cual espero que no pase, de todos modos me traje el portátil para revisar la correspondencia y no encontrar el cerro de 200 emails para leer de bienvenida-, no deja de ser bueno que el reajuste de las cosas me sorprenda haciendo esta pausa.

Nos vamos rumbo al sur, a la Selva Negra. A ver qué nos espera.

viernes, 16 de mayo de 2008

Las chicas a mi alrededor

Paisana
A. es un ventarrón de dulzura del altiplano bogotano, recién desempacada en el reality de la vida normal en (vaya casualidad) Düsseldorf. Verla meter la pata en mis huellas ya secas me da ternura y procuro no quedar tan reganiona de por qué no me preguntó antes, que yo ya la embarré en el mismo sitio y pude haberla prevenido. Trae la frescura de su bacano hermano H., un buen amigo que vive en Australia y quien fuese, cómo más, quien nos contactó.

Dialogar con ella ha sido motivo de risa, nostalgia, confrontación y confirmación de ideas. No hablamos de política, no hay necesidad. Tenemos parecidos en nuestro rol de esposas de fanáticos futboleros y apasionados jugadores de juegos de computador. Es prisionera de un Heimweh que yo, en un ejercicio similar al de la fe católica, encuentro distante.


Polacas
Mi suegra y mi cuniada me van a volver loca. Tener sobrecarga de trabajo es bueno porque se preocupa uno por cosas dizque importantes y no pierde el tiempo con rencores pendejos pero irritantes (remember premio vidio en la media).


Colega
M., la lectora empedernida de Stephanie Plum, también es fan irredenta de Sex and the City. La muy gomela se va una semana a Nueva York (especulo yo leyendo esto) de vacación reality de su serie favorita. Es la típica ninha nhonha, eficiente y detallista. Supo que me gustan las galletas Oreo -más porque son de difícl consecución en estas tierras que porque realmente las extranie- y me compró un paquete que vio en su supermercado habitual and made my day (y no es la primera vez que lo hace). Es buzo, cocina terrible, va a clases de salsa y a citas de 7 minutos.


Vecina
Frau Gusano -así se llama, en serio, nada personal- ya había aparecido en estas líneas, en diálogo con su pajarito. Vino a presentarse y ha resultado ser toda una dama muy respetable y coquetona a sus 85. Nos regaló una botella abierta de un korn -digamos mal que un aguardiente de manzana-, que suponemos repugnante y que probó, no le gustó y le dió pesar tirarla a la basura.

Jefa
Con S. me la llevo bien en el trabajo. Lo malo es que pone y pone tareas y yo no doy abasto, no tengo tiempo para detectar que me hace falta más información. Cuando ella no está respiro más tranquila, lamento decirlo, porque por lo demás es una bacana e inspira confianza.

Colaboradora 1
Mi hada madrina desde que llegué a la empresa. Lamentablemente de no muy buena salud. Workohólica, super colaboradora y muy bacana conmigo, porque de ninia vivió con su familia alemana en Australia y sabe qué es ser extranjero. Aún en su convalescencia me sigue ayudando y me manda a su marido el lunes a explicarme cuál es el nudo gordiano que tengo que desatar.

Colaboradora 2
C. llegó más o menos por contingencia a mi departamento porque se abrió una plaza y ella estaba de número 1 en la lista de espera de un puesto apto para ella, técnica química, en ambiente de oficina y no de laboratorio. C. desarrolló todo tipo de alergias extranias a las sustancias olorosas del detergente, a los aditivos de los alimentos y demás basura a la cual ha estado expuesta desde sus 17 anios -hoy tiene 42 y parece de más-, al café en cambio no, menos mal.

domingo, 9 de marzo de 2008

Nueva vieja vida

Después de siete meses de separación, los últimos dos dignos de novela de Kundera, vuelve a vivir bajo el mismo techo la sociedad conyugal de la cual formo parte. La parte del melodrama alcanza a abrumarme los días -esta mezcla de ama de casa desesperada y betty blue de vereda en el plácido suburbio düsseldorfenio está bastante pintoresca- y supongo que viene siendo también falta de costumbre y males necesarios de la fase de re-acomodamiento.

De otra parte, en el salón de la justicia, en la empresa en la cual trabajo se anunció el desmonte de 3000 empleos, a pesar de haber reportado ganancias el anio anterior. Tal y como lo están haciendo los pesos pesados de los empleadores de este país como Siemens o BMW. Como recién ingresada aún en período de prueba, pues no es que sea mi situación muy laxa para estar 100% tranquila, pero de otra parte si se considera que en estos 4 meses pasé de tener 1 a 3 colaboradores y que de un momento para otro me cayó la responsabilidad de tantos productos como los de mis otros tres colegas juntos (aunque su química y su seguridad son mucho más fáciles y menos problemáticas), pues como que me importa menos eso y me preocupa más precisamente lo otro. Está interesante esto de ser "una gerente".

jueves, 24 de enero de 2008

Looooong breath

Qué coreografías ni qué carajos. Esto es una carrera de fondo y recién apenas comienzo. A ver si el blindaje que traigo me da para resistir esta especie de "aislamiento" que no puedo evitar incluso con la mejor de las voluntades.

jueves, 17 de enero de 2008

Tras bambalinas

Es curioso esto de estar de debutante detrás del escenario y haber hecho pocas entradas hasta ahora en la gran función. En ellas hice apenas una voltereta y ya, volví a salir. La jerarquía de los bailarines es profundamente respetada y yo estoy dentro de los solistas. Los pasos de los que bailan son recomplicados y yo sigo con los básicos. Sigo observando cómo los demás bailan y algunos lo hacen hasta quedar exahustos. Por supuesto que hay coscorrones, pellizcos y pisotones y estoy en desventaja porque le quitaron el papel a una prima donna veterana para dármelo a mí (ya hoy los de un grupo me dieron mi primer guamazo y sostengo otro interludio de zancadillas con otros bailarines). Y no acaba uno de meterse en una coreografía y ya toca salir corriendo para la otra, sin haberse aprendido ningún paso de ninguna. Claro, los nervios me traicionan y por andar pensando en estar atenta, sigo descoordinando.

Y por ahí derecho llego a la pregunta del sentido de todo este baile. Yo tengo una respuesta transitoria que me sirve para seguir toda ojos y toda oídos ensayando los pasos, para que cuando ya me toque hacer más de una voltereta me salga bien. (y no sigo, que si no acabo en los vestieres y eso, aunque pueda tener más sentido, no nos conviene). Si no era en este teatro, era en otro.