miércoles, 30 de abril de 2008

Retazos

Ya no peleamos con el transporte público.

Hay una ciclorruta que parece diseniada para quienes vivimos en este barrio y trabajamos en "mi empresa". Es cuestión de sacar la bicicleta cuando a uno se le da la gana, rodar 15 minutos y llegar a la oficina. Jódanse buses y tranvías de porquería, con ustedes el asunto dura 20 minutos, 7 de ellos en esperas inútiles.

El hombre de mis suenios.


Estoy en una casa con muchas habitaciones. En cada una de ellas se encuentra un hombre de mi familia paterna. Me aterra que en esa casa no se deja de roncar ni un segundo y comienzo a desesperarme. Presumiblemente el subconsciente armó tan bella historia con el soundtrack que le pusieron aquella madrugada.

El cansancio de las tardes.


Ahora resulta que acabo el día sintiendo los ojos extranios, como pegachentos, incómodos. No duelen y no arden, más bien se sienten cansados. Llego a la casa sin ganas de hacer nada, ni siquiera de acostarme a dormir. Ha de ser estar todo el tiempo frente al computador. O será que por fin me sorprendió una alergia?

Festivos esquivos.


El día del trabajo y la ascención de Cristo son dos de los poquísimos festivos a nivel federal. La ascención de Cristo, que también es el día del padre en Alemania y el aniversario de conocerse de esta sociedad conyugal, es como el cuarto jueves después de semana santa o qué sé yo qué historia parecida. Este anio cayeron ambos festivos the very same day. Menos mal que estoy en un estado católico, de haber seguido en uno protestante me hubiera dado más pesar.

Aprendiendo a morder.


Aquí hay una modalidad de pago de lo más bonita, por objetivos cumplidos. A uno le ponen la barra bien, bien arriba, así para que quede bien difícil cumplirlos y obtener la máxima puntuación. A mi jefa también se la aplican. Lo mejor viene cuando me toca apretarle las tuercas a mis colaboradores, porque para ellos no hay del ponqué del que le reparten a los jefes.

El hombre de mis suenios.

Estoy en un paseo con unos amigos muy queridos. Súbitamente se va todo el tinglado y quedo sola en la oscuridad, sin amigos y sin paseo y sin nada. Abro los ojos y sólo atino a ver un codo que se retira después de haberme golpeado la frente.

Aún existimos.


No sé cómo ni cuándo, por fin me animé a registrarme en el Facebook. Estoy asombrada de la cantidad de gente que se encuentra. Me alegra verlos, saber que les va bien, poder saludarlos. Veo sus fotos de nuevo y comparo sus fotos -y cómo las veo ahora, con estos ojos desacostumbrados a Colombia- con mi recuerdo y mi visión de ese entonces. Apenas visito amigos y pongo mensajitos, no me da el tiempo para meterme a grupos de nada.

Miranda me perdone.


Vamos en el Mini nuevo que mi companiera de trabajo M. se acaba de comprar. M. me cuenta de sus lecturas de estos días, las aventuras de Stephanie Plum, que, me informa M., es una chica que se dedica a cobrarle las deudas a un tío por física necesidad (los clientes del tío siempre salen malas pagas, además) y en cada novela siempre destruye un carro. Yo le comento que me acaba de llegar el libro de cuentos de Miranda July, de cuyo nombre no puedo acordarme (en ese preciso instante, jetona). No quiero parecer pretenciosa y no menciono su película, sólo su proyecto en donde da "consejos para sentirse feliz" (sic, jetona jetona). "Ah, sí, los libros de autoayuda, buenísimos", comenta M., un poco desencantada y apretando el acelerador del Cooper, que hace "brooooom!" con sus 120 PS.

viernes, 18 de abril de 2008

Buscando las analogías. And complaining.

Alguna vez rebuzné en este blog sobre alguna analogía incierta que pudiera establecerse entre divas de cine y ciudades.

Si a Hamburgo que tanto anioro, aún a mi pesar, le endilgué un parecido sacado de los pelos con la Catherine Denueve, para esta Düsseldorf llena de ínfulas infundadas no se me ocurre nada mejor ni nada peor que la Julia Roberts. Que la anuncian con bombos y platillos como si fuera cosa fuera de este mundo, belleza nunca vista, etc. y va uno a ver y la vieja no actúa tan mal, no es fea... pero así que sea taaaaanto como se la ensalza, pues tampoco. Me dirán que la Roberts se ganó un Oscar, pero bueno, al sol de hoy que me diga alguien qué cuernos significa ese premio. Düsseldorf también tiene la mejor calidad de vida desde 1990 según estudios hechos por estos gatos (seguramente por encargo de la alcaldía de Düsseldorf). Comparada con qué, ni idea, pero la mejor calidad de vida. Y desde hace más de una década.

Como para hacerse una idea de la ilustre administración de la ciudad y los haberes de la misma, van a vender una plaza pública (central, pero debajo de unos puentes) a unos inversionistas privados. Creo que ni en Colombia se les hubiera ocurrido semejante ideota, con todo lo garosos que son los políticos y los inversionistas y con todo lo que no han dejado de privatizar. Los precios de la comida todavía no dejan de asombrarme, aunque al menos ya sé por donde se está desangrando mi bolsillo -y sí, es fenómeno mundial, ya sé, pero que en la plaza cobren el kilo de papa a 4 euros y pico es todo un atraco, normalmente cuesta 1,30-. No hay que olvidar que la calidad de vida es la mejor desde 1990, tranquilos.

Este va a ser un largo round. Larguísimo. Yo siempre acabo amanhándome, pero pucha si me la están / estoy poniendo aquí de para arriba.

jueves, 10 de abril de 2008

Latín, o violín de lata

J. ya no pudo seguir sacándole el cuerpo a su curso obligatorio de latín y henos aquí lidiando con las declinaciones por las noches (yo siempre había tenido dentro de mis planes ponerme a estudiar latín y aquí encontré un buen papayazo / oportunidad).

Es extranio esto de contemplar una lengua sin sonido, de la que no se sabe cómo suena. Lo único que se me ocurre es asiiii como caaaantaaaan los cuuuras en la miiiisa, améeeeeeen. En realidad sólo se aprende a leer latín.

Es claro que en el libro no era de esperarse encontrar a Publius y a Titus yendo de compras, esperando el bus o contestando el celular. Que en cambio en las lecciones Titus are la tierra o alabe al dios Fauno, medio aguanta, pero tenía que ser también que fuera el esclavo de Publius?? Yo sé que eso era de lo más normal del mundo y así era la vida, pero no podían haber tomado otros clichés más divertidos para los ejemplos? Los chicos de juerga, por ejemplo? Entrando al circo? Arreglándose la toga? Atorándose en un banquete?

No puedo evitar pensar que estos europeos arropan con sus prejuicios hasta a sus mismísimos antepasados. A ver si en las lecciones que vienen comienza Agripina a envenenar gente, esa sí sería una manera contundente de aprender el acusativo.

viernes, 28 de marzo de 2008

Algo me ha de estar pasando

Cuando me alcanza la cabeza para intentar calmarme en situaciones de zozobra espiritual, comienzo a ponerle atención al soundtrack que siempre suena en mi cabeza y lo que es peor aún, comienzo a canturrearlo.

Ayer me sorprendí cantando Rocío Durcal mientras echaba la ropa a la lavadora. Me dio mucha risa al principio, luego me sentí agradecida de poder reír por un momento y al final terminé berriando. De alegría de poder tranquilizarme, de risa (estarle agradecida a Rocío Durcal) y de tristeza, a qué extremos he llegado. Ojalá no me llegue a pasar con Diomedes Díaz o con qué sé yo otras atrocidades que canto.

domingo, 23 de marzo de 2008

Proporciones

El transporte público de Berlín tiene la misma frecuencia y el mismo número de pasajeros el sábado de Pascua a las 3 am que el de Düsseldorf en un día laboral cualquiera a las 8 pm.

Que conste


Encontrado en la edición online de El Destiempo de hoy. No hay que dejar de comentar la vergüenza ajena que me produce la falta de mayúscula al comienzo del párrafo.

No deja de ser un alivio que otros lleguen con investigaciones a una conclusión que para mí fue una experiencia de vida. No estaba loca, no estaba sola.

domingo, 16 de marzo de 2008

La noche de acción

Ayer por la noche decidimos darnos una vueltecilla por Venlo a ver. Confirmé por internet a qué horas regresaba el último tren (a las 11 pm) y organizamos todo de tal modo que pudiéramos quedarmos 1 hora en la ciudad. Oh sorpresa que el último tren partía a las 10 pm y el siguiente partiría a las 6 am. Nos encontramos con otros dos naúfragos (coincidenciamente también de Düsseldorf) quienes propusieron caminar hasta una estación de servicio en donde los alemanes generalmente tanquean por ser más barato y allí intentar conseguir un aventón. Los chicos consiguieron uno al cabo de pocos minutos, pero el auto ya tenía dos pasajeros y la conductora venía tomando cerveza. Decidimos quedarnos y tener la oportunidad de conocer la vida nocturna de Venlo. No nos decepcionó: resultamos en una fiesta con "balcan tunes" muy buenos y bailables hasta las 4 am. Una vez prendidas las luces y apagada la música, caminamos otro rato e hicimos una pausa bajo una arcada, y al llegar a la estación a las 6 nos encontramos con que el tren, por ser domingo, partiría a las 8. Llovía y hacía frío. Un senior de apariencia un poco extrania (bajo, muy oscuro pero no negro sino tipo indio) nos propuso ir con él a donde un colega suyo que vivía a pocos metros de la estación. Al senior ya lo habíamos visto por los vericuetos venloenses (que tampoco es que fueran muchos, aunque estaban bien frecuentados) y con semejante clima la oferta era tentadora. El colega resultó ser un chico superamable, los caballeros eran oriundos de Sri Lanka y aunque después se enfrascaron hablando en su idioma, nos dejaron estar allí tranquilos y calentitos hasta las 7:30. Llegamos a la casa, agotados pero contentos, a las 10 am. Este domingo ha sido un día extranio, pero ahora estos guayabos / resacas de trasnocho ofrecen el vago consuelo de saber que haberse despedido de la vida nocturna no fue tanto cuestión de resistencia corporal sino más de cambio de gusto espiritual.

También resulta extranio que todo esto viene a pasarme en el lugar más distante posible al menos en el radio de validez de mi tiquete de transporte y no por ejemplo en la más cercana escena düsseldorfenia. He de decir, para decepción de mi amigo S., que cómo será lo poco que me ha motivado lo que he visto de escena en esta ciudad que acabé experimentando la long-lasting party primero en el extranjero.

domingo, 9 de marzo de 2008

Nueva vieja vida

Después de siete meses de separación, los últimos dos dignos de novela de Kundera, vuelve a vivir bajo el mismo techo la sociedad conyugal de la cual formo parte. La parte del melodrama alcanza a abrumarme los días -esta mezcla de ama de casa desesperada y betty blue de vereda en el plácido suburbio düsseldorfenio está bastante pintoresca- y supongo que viene siendo también falta de costumbre y males necesarios de la fase de re-acomodamiento.

De otra parte, en el salón de la justicia, en la empresa en la cual trabajo se anunció el desmonte de 3000 empleos, a pesar de haber reportado ganancias el anio anterior. Tal y como lo están haciendo los pesos pesados de los empleadores de este país como Siemens o BMW. Como recién ingresada aún en período de prueba, pues no es que sea mi situación muy laxa para estar 100% tranquila, pero de otra parte si se considera que en estos 4 meses pasé de tener 1 a 3 colaboradores y que de un momento para otro me cayó la responsabilidad de tantos productos como los de mis otros tres colegas juntos (aunque su química y su seguridad son mucho más fáciles y menos problemáticas), pues como que me importa menos eso y me preocupa más precisamente lo otro. Está interesante esto de ser "una gerente".

domingo, 17 de febrero de 2008

Kolombianisierung

Hace rato no escribía nada sobre la actualidad nacional. Aparte de que no dispongo ya de tanto tiempo para informarme, en realidad no estaba pasando nada que ameritara mayor atención (lo de siempre: otro incendio en una casa habitada por turcos, el cierre de la fábrica alemana de Nokia, después de dadivosas concesiones fiscales, para llevársela a Rumania, la paulatina entrada en vigencia de la maravillosa prohibición de fumar en lugares públicos, carajadas de esas). Hasta ahora. Desde hace algunos días se desarrolla un operativo policial para atrapar evasores de impuestos. Hay una lista de 700 gatos entre gerentes de prestigiosas firmas, jet-set people y ricachos. Todo vía Liechtenstein, uno de estos inexplicables paisitos europeos que también son paraíso fiscal.

O sea, aquí los que pagamos impuestos somos los imbéciles empleados de la clase media (díganme si esto no es un buen ejemplo de integración, ya estoy echando pestes como ellos!!). Los pobres no sueltan la teta de la seguridad social y los ricos, vean, sacan su platica furtivamente a lugares en donde no se verá roída con impuestos "injustos". Ganan aquí toda su fama y fortuna y no dejan nada. Como las langostas. Ahí están nada más Michael Schumacher o Boris Becker, cuánta estupidez no publicitan los tipos aquí en Alemania, y los caballeros residen, cómo no, muy orondos y lirondos en Suiza, sin dejar un solo centavo de impuestos aquí en donde todos compran como vacas lo que anuncian.

El primer pez gordo que cayó en el operativo fue el gerente del correo alemán, una empresa representativa (quinto empleador más grande del mundo). Después de dos intentos de pataleo, el senior renunció al otro día. Bueeeno, hubo algo de decencia: en Colombia seguro se habría quedado. Lo curioso es que el senior recibió la oferta de ir a ocupar el puesto de director de Unicef en Alemania, desocupado recientemente por escándalos de corrupción. Deja vu, plop y el título tan destemplado de esta entrada, porque no es eso sino la constatación de que es asunto de la gente y no de la nacionalidad.

sábado, 16 de febrero de 2008

Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajaaaaaaaaaaaaaaa

Historia [editar]
Artículo principal: Historia de Bogotá

Desde el 10500 adC, grupos humanos habitaban la zona con actividades de caza y recolección. Desde el 3500 adC, ya se registran actividades hortícolas, de alfarería y la domesticación del curí por grupos que aun dependían de la caza y recolección. En el 500 adC, ya estaba muy difundido el cultivo del maíz y la papa. Hacia el año 800 de la era actual, los muiscas (pueblo indígena más importante de la familia Chibcha) habitaban la zona, como resultado de una migración de origen chibcha, procedente de otro territorio (probablemente venidos desde Centroamérica),y esta mierda no le sirve a nadie q quiere hacer un trabajo de bogota antigua,que se había mezclado con la población anterior.


Encontrado en la Wikipedia en el artículo sobre Bogotá.

Confesiones de una Kiffende.

Este post es un outing. Ahí sabrán disculpar mis lectores, no crean que no me da pudor esta salida del closet. Como dice el chiste que dicen las colombianas después de hacer el amor, "no vayan a pensar mal de mí".

Perdonen que me gane el humorismo vulgar. Yo creo que son secuelas de haber estudiado en los 90s en la facultad de ingeniería de la Universidad Nacional en Bogotá. Aunque ahora que lo pienso, el chiste completo se lo oí contar a una médica.

Como poeta maldita wanna be que se respete, he hecho por buscar las flores del mal. Y los burritos siempre se encuentran entre sí o se encuentran con verdes praderas. Recién desempacada en Alemania me hice amiga de un chico que tenía su propio cultivo hidropónico. Mi primer apartamento en Hamburgo fue en el barrio del puerto, en donde puede percibirse su olor en casi todas las calles en las noches. Posteriores contactos a lo largo de anios de vida universitaria procurarían el acceso a dealers más amables con el cliente. Las temporadas durenenias siempre se encuentran bien provistas, por la relativa cercanía a la frontera holandesa. En Holanda, como bien se sabe, el consumo y venta regulada de ciertas yerbas son tolerados. Transportarlas, consumirlas en lugares públicos, llevarlas consigo es delito, pero pueden ir a comprarse y consumirse en lugares con permiso para ello. Obvio, todo esto no está exento de contradicciones, pero sea como sea, el hecho es que allá son accesibles. En Düsseldorf no dejaba de preguntarme cómo iba a hacer. Hasta ahora mis únicos contactos son los companieros de la oficina... mi arrendadora... mi casera... quizás en el gimnasio... Nada más se me iba olvidando un pequenio detalle: Düsseldorf es aún más cercana de Holanda que Durania y puedo llegar en cuestión de una hora con mi ticket habitual.

Post data: Aquí, la traducción del título.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Vecinos

Si de algo se da cuenta el emigrante colombiano es de lo rápido que transcurre la vida en el terrunio. Mi mamá ahora está trabajando horas extras (anios de pensión, quiero decir) para el Distrito Capital, mientras que aquí todavía estaría a anios de su retiro. Yo acabo de ingresar como ejecutiva joven a una multinacional pero a mi edad ya sería un cachivache en Colombia. El contraste también se aprecia al otro lado de la cadena: la cantidad tan inverosímil de viejitos que hay en este país. Yo creo que en Col. también los hay (aunque también he de decirlo, ninguna de las familias de mis padres se caracterizó por la longevidad de sus abuelas, yo no conocí a ninguna y al paso que voy mi mamá quién sabe cuándo pintará tales canas), pero lo que pasa es que no salen a la calle porque los atracan, se pierden, se caen, etc. Aquí también, aunque en menor escala. Dentro de las conversaciones plastas de sobremesa en el comedor de la empresa está el tema "papás en el hogar geriátrico", del cual gracias a Dios aún no me ocupo, pero por favor no ignorar el tono patético de "aún". Y estoy a algunos miles de kilómetros de distancia.

En el edificio en el que ahora vivo no hay más que viejitos. La vecina de piso, Frau Wurms (Gusanos, juro que no es apodo mío, yo le digo Frau Vögelchen (Pajarito) por la razón que sigue a continuación): tiene 85 anios, un difunto marido que fuese actor de alguna fama en Berlín, un hijo que la visita todos los domingos y un pajarito en su apartamento. Todo el día no hace más que conversarle al pajarito:

-UUUUUUUUUUUUiiiii, UUUUUUUUUuuuuuuuuuuuuuUUUUUUUUUUUUUUiiiiiii, uUUuUUUUUuuuuUUIIiii..

En el mes que llevo oyéndola, el pajarito solamente le ha contestado una vez. Como ya escribiera por ahí alguna vez (y no voy a engüesar a nadie con ese link), para ese desprograme senil espero seguir teniendo un blog.

La obra buena del día

Haber recogido a una surcoreana con frenillo / brackets / tratamiento de ortodoncia camino a casa (un decir porque no tengo carro / coche: me fui con ella) y haberla acompaniado hasta donde más pude para que llegara a su casa. La tarea era un poco complicada porque el inglés de la chica era casi nulo y le tocaba hacer una maniobra -regresar caminando unos metros- cuando su bus llegara a cierto paradero. Creo que le oí que llevaba un mes desempacada en Düsseldorf y que tocaba piano.

Soundtrack

El bolero por excelencia:

Sombras nada más
acariciando mis manos
Sombras nada más
en el temblor de mi voz

en la voz de Felipe Pirela, cómo no.

Parece que a esta hora (22:30 locales) Romántica FM (reencontrada en el shoutcast radio de Winamp) se pone decente. Me da un poco de vergüenza confesar esta predilección, ahora que se puso perrata otra vez.

domingo, 3 de febrero de 2008

Cambio de look

Hace varios días me hice quitar un lunar que tenía en la cara. Estaba en el límite de la sonrisa al lado derecho. El asunto había crecido, decidiéndose por la dirección "hacia arriba" y adquiriendo proporciones de verruga. Ya no daban muchas ganas de cantarle "ese lunar que tienes, cielito lindo, junto a tu boca, no se lo des a nadie, cielito lindo, que a mí me toca", repitiendo el chiste malo que aún hoy en día al respecto hace mi mamá. El lunar era setsy, pa' qué, y no dejé de hacer chistes de que se me iba a ir la mitad del sex-appeal con él. Era aparentemente herencia del tío Carlos, el hermano menor de mi mamá, a quien supuestamente alcancé a conocer pero que muriera intoxicado con licor adulterado cuando yo tenía un anio.

Ya la herida cicatrizó -lo hice en donde un cirujano plástico con láser, así que lo único que se medio ve es un pequenio círculo imperceptible en la distancia- y mi nueva imagen aún me es extrania. Cuando miro mi imagen ya sin curita / vendaje me siento como si fuera un hombre que se hubiera quitado el bigote después de haberlo llevado por anios.

jueves, 31 de enero de 2008

Carnestolendas

Para mí es un misterio la celebración del carnaval en determinadas regiones (y no en todas partes, como es el caso de la Semana Santa). Renania es una de estas selectas regiones con carnaval antes de cuaresma. Los fines de semana previos ya hubo todo tipo de reunión de grupos carnavaleros, que se notaban en el tufo alcohólico de los trenes. Hoy, jueves antes del miércoles de ceniza, es el Altweiber ("la vieja"): las mujeres le cortan la corbata a los hombres y les dan un beso. La gente también se disfraza y hacen fiestas. El momento del comienzo de la celebración es un detalle curioso: a las 11:11. Se vió cualquier cantidad de princesitas y uno que otro payaso, además de una variada gama de gorros, sombreros, pelucas, gafas, corbatines, etc. El fin de semana hay desfiles de comparsas, siendo el clímax el lunes de rosas (otro puente!! está bien bueno esto de andar por tierras católicas!). La multitud grita "Alaf! Kamelen!" y las comparsas les arrojan dulces y golosinas. Ese día también entierran al Narre no sé quién, que se supone que es como el "patrón" de las fiestas (no recuerdo el nombre y qué pena, estoy muy cansada para ponerme a buscar), que es hasta ahora la única similitud que he podido encontrar con el carnaval barranquillero enterrando a Joselito Carnaval. Valga decir que el de Barranquilla me es tan o más desconocido que el de aquí, el de aquí al menos ya lo estoy "viviendo"...

ejem, un decir. Hoy todos iban de fiesta temprano y yo fui de las poquísimas que trabajó hasta las 5 y que se fue a su casita, después de que me desplumaran infamemente de 50 euros en el gimnasio, por una bendita claúsula del contrato escrita por supuesto en fuente tamanio 4.5 (y eso que estoy en plan barato para los trabajadores de mi empresa!).

Lo de los 50 euros me tiene más triste que lo de no estar celebrando el carnaval disfrazada y hartándome de cerveza. La ignorancia es feliz, en este caso. Y tengo un fin de semana largo!

For my information

Después de 6 meses, por fin dispongo nuevamente de internet en mi casa. No más miraditas y posts furtivos, hurtándole minutos al trabajo. No más excusas para dejar de leer un montón de blogs, aunque también hay que mencionar que el receso fue una especie de depuración en la que sobrevivió lo que realmente leo.

lunes, 28 de enero de 2008

Fin de semana extranio

Es bastante raro estar en la misma ciudad en la que está el marido (la misma en la que nos conocimos y vivimos juntos por dos anios) y tener que verlo de a ratos en en restaurantes y cafés y tener que despedirse de él para ir a dormir a otra parte. (Mis suegros siguen acumulando puntos para hacerse merecedores del premio "Vidrio en la media"* edición 2008, aunque esta vez se hayan disculpado).

Pero una vez el título de este blog se sale con la suya y tuve la oportunidad de verme con los amigos que hace rato no veía, de hablar hasta las 2 am con mi amiga de la U, de verme otra vez con las chicas y hablar de cine, de ropa, de maridos. Sacié mi necesidad de companhía, ahora que las pampas dusseldorfenias me están mostrando qué tan solo se puede llegar a sentir uno.

Hamburgo inmunda, te extranio.

*condecoración ilustre tomada de aquí.

jueves, 24 de enero de 2008

Looooong breath

Qué coreografías ni qué carajos. Esto es una carrera de fondo y recién apenas comienzo. A ver si el blindaje que traigo me da para resistir esta especie de "aislamiento" que no puedo evitar incluso con la mejor de las voluntades.

jueves, 17 de enero de 2008

Tras bambalinas

Es curioso esto de estar de debutante detrás del escenario y haber hecho pocas entradas hasta ahora en la gran función. En ellas hice apenas una voltereta y ya, volví a salir. La jerarquía de los bailarines es profundamente respetada y yo estoy dentro de los solistas. Los pasos de los que bailan son recomplicados y yo sigo con los básicos. Sigo observando cómo los demás bailan y algunos lo hacen hasta quedar exahustos. Por supuesto que hay coscorrones, pellizcos y pisotones y estoy en desventaja porque le quitaron el papel a una prima donna veterana para dármelo a mí (ya hoy los de un grupo me dieron mi primer guamazo y sostengo otro interludio de zancadillas con otros bailarines). Y no acaba uno de meterse en una coreografía y ya toca salir corriendo para la otra, sin haberse aprendido ningún paso de ninguna. Claro, los nervios me traicionan y por andar pensando en estar atenta, sigo descoordinando.

Y por ahí derecho llego a la pregunta del sentido de todo este baile. Yo tengo una respuesta transitoria que me sirve para seguir toda ojos y toda oídos ensayando los pasos, para que cuando ya me toque hacer más de una voltereta me salga bien. (y no sigo, que si no acabo en los vestieres y eso, aunque pueda tener más sentido, no nos conviene). Si no era en este teatro, era en otro.